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Se pierde el castillo de Teayo: autoridades federales indiferentes al rescate del pasado ancestral

- El observartorio y el centro ceremonial están escondidos y sepultados entre toneladas de tierra - INAH ha saqueado piezas del Museo de Sitio, con el pretexto de mostrarlas en exposiciones; nunca las han regresado

Maybelline Ib??ez Ju?rez Castillo de Teayo, Ver. 18/10/2009

alcalorpolitico.com

El municipio cuenta con una invaluable riqueza arqueológica escondida, sepultada entre toneladas de tierra; no existe interés de autoridades federales para rescatar el pasado ancestral.

En contraste, las piezas arqueológicas encontradas por los pobladores son prácticamente saqueadas del Museo de sitio por el propio Instituto de Antropología e Historia que bajo el argumento de trasladarlas a exposiciones, se las llevan y ya no las regresan.

En Castillo de Teayo se cuenta con un observatorio y un centro ceremonial donde descansan los restos de personajes de la cultura azteca y tolteca, pero ese observatorio está bajo tierra, sólo se aprecia un enorme cerro donde permanece escondida la invaluable riqueza cultural y arqueológica.

Tanto este municipio, como Tihuatlán, cuentan con importantes vestigios arqueológicos que se sabe donde están en su perfecta ubicación, pero no han sido descubiertos por la falta de presupuesto o interés de las autoridades federales para rescatarlos.

El Cerro de la Cruz, ubicado en la cabecera municipal, es uno de los lugares donde hay pequeñas paredes de una construcción semejante a un observatorio o mirador que no ha sido descubierto en su totalidad.

En el Cerro de La Chinola, se aprecia una especie de tumbas, algo que no está certificado porque permanecen sepultadas y lo que ahí existe es un misterio que no se sabe cuándo va a ser rescatado, refiere el encargado del Museo de Sitio, Víctor Manuel Zúñiga.

Destaca que los vestigios no son tan grandes como la pirámide central, pero tienen un valor cultural importante como lo es el observatorio ubicado en el Cerro de la Cruz el cual mide aproximadamente 10 metros.

En cuanto a los hallazgos en el Cerro de La Chinola, alcanzan a medir entre 15 ó 20 metros, en el lugar existe piedra regada como parte de la construcción pero no se ha logrado descubrirlo todo.

Los descubrimientos iniciaron desde 1870 cuando quedó al descubierto la pirámide central y posteriormente el pueblo encontró poco a poco 29 piezas y cinco pedazos de rocas talladas que son exhibidas en el museo.

Para el pueblo resulta lamentable que el INHA se haya llevado una pieza representativa de Quetzalcoatl, enviada al Foro Mundial de las Culturas México-Egipto en Monterrey pieza que al igual que otras resienten daños en el traslado y no son regresadas.

La sociedad castillense está a la defensa de las piezas arqueológicas y ya se organiza la población para impedir que sea sacada una pieza más del museo por lo que se contemplan protestas por el saqueo de dos que fueron enviadas a otros estados hace un par de meses.