Vivir en Xalapa brinda la oportunidad de estar cerca de las propuestas artísticas de muchos creadores. Uno de ellos es el dramaturgo y director Fernando Soto, activo promotor de las artes escénicas. Su trabajo más reciente es “El Extraordinario Caso de la Cosa”, la cual, estrenada el año pasado, regresó a la cartelera local en febrero pasado.
Soto explica que su obra habla de un almacenista “cuya tarea parece infinita: apilar, ordenar y clasificar. Sin embargo, a través de una ejecución impecable del actor Adrián Acosta, que mezcla el clown y la acrobacia, convierte el trabajo pesado en un despliegue de destreza física. Cada caja no sólo contiene objetos, sino que se vuelve un cómplice en su juego”.
“Con malabares inesperados, el almacenista utiliza los objetos, cajas y obstáculos que encuentra para desafiar la gravedad mientras organiza su trabajo. Eso mantiene a la audiencia en un suspenso gozoso, pero entre las solapas de cartón emerge el único y verdadero protagonista del desorden: ‘La Cosa’.
“Este títere, misterioso y juguetón, es el encargado de generar el caos absoluto. Es quien confronta al almacenista, llevándolo al límite de la frustración cuando siente que está a punto de perder su trabajo por culpa de lo imprevisto. Sin embargo, ‘La Cosa’ es también un espejo; es el elemento que hace que el trabajador se cuestione su rigidez y descubra, a través del juego compartido, que nada es tan grave y que siempre hay una solución creativa para cada problema. El arte de desordenarse para encontrarse”, dijo Soto.
La puesta en escena lleva a preguntar: ¿Qué habita en el silencio de un espacio vacío lleno de cajas? La premisa es tan vasta como la imaginación infantil. En esta pieza de Soto, el espectador se enfrenta a un laberinto de cartón donde lo cotidiano se transforma en extraordinario.
En esta obra el compromiso con los niños es palpable; los pequeños espectadores son colaboradores activos. Ante las travesuras de “La Cosa”, los infantes guían al almacenista con sus gritos y risas para ayudarlo a terminar su jornada.
“La historia de ‘La Cosa’ es, en esencia, un manifiesto sobre la libertad emocional. Es una pieza que otorga el valioso permiso de equivocarse, enojarse, caerse y levantarse de nuevo. A través de divertidos juegos escénicos, el error se convierte en una oportunidad para la magia, enseñando que a veces es necesario ‘desordenarse’ un poco para descubrir algo más importante: a uno mismo. Quizá en una de esas cajas está esa pequeña cosa que cambiará tu vida para siempre”, concluyó el dramaturgo.
La obra inicia y termina igual: con un montón de cajas apiladas listas para emprender su viaje, pero el espectador ya no es el mismo. Es una historia de amistad y colaboración donde la sorpresa es el motor principal. Soto logra una pieza cargada de cariño donde la magia aparece para solucionar problemas, siempre que se esté dispuesto a abrir la caja correcta.