El “Día de los Brujos” en Catemaco, Veracruz, es una tradición que atrae cada primer viernes de marzo a miles de turistas, con sus rituales esotéricos, prácticas místicas y, en ocasiones, actos aún más oscuros como misas negras. Este evento, promovido y respaldado por el Gobierno del Estado bajo la premisa de impulsar el turismo, ha desatado una gran preocupación y debate en la sociedad veracruzana.
En un reciente video pronunciamiento, la organización ciudadana “+Vida+Familia” expresó su firme preocupación por la promoción oficial de actividades relacionadas con la brujería y la magia negra en la región.
Si bien la organización reconoce la importancia de respetar la libertad de expresión y la diversidad cultural, subraya que estas prácticas podrían tener un impacto negativo en el tejido social de Veracruz, un estado que, a su decir, ya enfrenta desafíos profundos en cuanto a valores y conciencia moral.
Integrantes y simpatizantes de +Vida+Familia, como Mayra Sánchez García, Adriana Franco Sampayo (quien recientemente asumió su rol como ‘responsable de vinculación con la sociedad civil’) y Eduardo Segovia (hijo de Arturo Segovia Flores, expresidente de la organización), han unido fuerzas para señalar la necesidad de que las autoridades promuevan actividades que refuercen los valores fundamentales de la sociedad veracruzana.
En este sentido, resaltaron que lo ideal es invertir en iniciativas que fortalezcan el tejido social en lugar de seguir impulsando prácticas que consideran peligrosas. “Necesitamos un Gobierno congruente, sensible y honrado, un Gobierno que le apueste a los valores y prácticas que hoy, más que nunca, necesita nuestro estado, no lo contrario”, asentó Eduardo Segovia.
Este pronunciamiento se suma a las preocupaciones de otros grupos que en años anteriores han criticado la promoción de este tipo de actividades. En el pasado, la Red Estatal de Ministros Asociados de Veracruz (REMAVER) ya había alzado la voz, durante el gobierno de Javier Duarte, alertando sobre los efectos nocivos que la promoción de la brujería podría tener en la sociedad veracruzana.
Mientras tanto, en Catemaco, la celebración sigue siendo un gran atractivo turístico, que representa una fuente significativa de ingresos para la región. La dualidad entre tradición y preocupación social ha puesto a las autoridades locales ante un gran desafío: encontrar el equilibrio que respete la cultura local y, al mismo tiempo, promueva el bienestar y los valores de la comunidad.
En este contexto, la postura de +Vida+Familia no sólo busca hacer un llamado de atención sobre la promoción de la magia negra y la brujería, sino también sobre la urgencia de fomentar actividades que realmente contribuyan al fortalecimiento de la sociedad veracruzana.
Con este escenario continúa el debate crucial sobre cómo conciliar la riqueza cultural y las tradiciones locales con las exigencias de una sociedad que demanda respeto, ética y bienestar integral.