Para combatir la deforestación en las casi 50 mil hectáreas que componen el Parque Cañón del Río Blanco, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y el programa Sembrando Vida conjuntaron esfuerzos para atender la problemática.
El director de esta área natural protegida, Noé Hernández, apuntó que existen zonas deforestadas en los 12 municipios que conforman la reserva. Ante esto, destacó la importancia de incentivar la concientización en escuelas, ayuntamientos y otros sectores sociales para erradicar la extracción ilegal de madera o la tala clandestina.
“Actualmente estamos trabajando muy de la mano con Sembrando Vida en este tipo de acciones. Desde que se creó el programa tienen viveros forestales y estamos haciendo esa sinergia, donde ellos tienen planta y nosotros la técnica o mano de obra, y se está fusionando”, explicó.
Abundó que las brigadas han laborado en municipios como Acultzingo, Mendoza, Nogales, Río Blanco y otras zonas pertenecientes a la reserva.