Este domingo dio inicio la cuarta semana de duración en el conflicto Estados Unidos, Israel e Irán. Una guerra iniciada el pasado 28 de febrero que a medida que los días pasan escala en amenzasas, ataques y muertos, cuya cifra hasta ahora supera las 2 mil víctimas según información de diversos medios internacionales. Luego del sorpresivo asesinato de Alí Jameneí que lo inició todo, encabezado que apareció en periódicos de todo el mundo por tratarse del Líder Supremo de Irán desde 1989, una serie de nombres y personajes de la cúpula política iraní han caído a lo largo de 21 días bélicos.
Entre los nombres que figuraban como objetivos militares y fueron eliminados durante el desarrollo de estas tres semanas, resaltan personajes como el jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Irán, Abdorrahim Musaví quien fue parte de las víctimas letales del primer ataque. En esa mismo evento fallecieron también Mohamad Pakpour, comandante de la Guardia Revolucionaria; el ministro de defensa, Aziz Nasirzadeh; el asesor principal del exsecretario del Consejo de Defensa, Alí Shamjani; y Reza Mozaffari Nia, quien era expresidente de la Organización de Investigación e Innovación Defensiva.
Ya en marzo resaltaron nombres como el del Ministro de Inteligencia, Esmail Jatib; o el Portavoz de la Guardia Revolucionaria, Ali-Mohammad Naeini. El día 17 una nueva ofensiva de como resultado el abatimiento de Jamenei Alí Larijani, asesor y sucesor del Líder Supremo. Y tres días más tarde, 20 de marzo, los objetivos fueron el adjunto de inteligencia de la organización Basij, Esmail Ahmadi y Mehdi Rostami Shomastan, alto comandante en el Ministerio de Inteligencia.
En tanto, Estados Unidos busca dominar el estrecho de Ormuz, ruta marítima que une al Golfo Pérsico con el Océano Índico y es fundamental para el transporte de petróleo pues ve transitar cerca del 20 % de la comercialización mundial, según lo reportado por diversos medios internacionales
El conflicto por el estrecho de Ormuz:
De acuerdo con la agencia internacional de noticias Reuters, el estrecho de Ormuz es un paso marítimo en el Golfo Pérsico que tiene 33 kilómetros de ancho en su punto más angosto y se extiende entre los paises de Omán e Irán. Su importancia radica en que por estas aguas transita casi la quinta parte del petróleo que consume el mundo, con el paso de paso diario de hasta 20 millones de barriles de crudo y otros combustibles. El estrecho era mayormente usada por Arabia Saudita, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak, paises que integran la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), lo que le da codiciada importancia geopolítica a esta ruta marítima.
En el contexto de las tensiones actuales, el estrecho de Ormuz ha sido el epicentro del conflicto desde que fue bloqueado por Irán a principios de marzo, lo que agravó su relación con Estados Unidos, quien a lo largo de dos semanas ha tratado de controlar la zona para evitar su cierre. Medios internacionales coinciden en la cifra de media docena de barcos y más de 5 mil marines estadounidenses desplegados en este canal marítimo como parte de la estrategia del presidente Donald Trump.
El sábado 21 de marzo Trump lanzó un ultimatum a Irán para dejara de bloquear el estrecho de Ormuz, donde puso un límite de 48 horas o la consecuencia serían ataques a sus centrales eléctricas. En respuesta, el presidente del Parlamento Iraní, Mohammad Ghalibaf no mostró inquietud ante el ultimatum y respondió que de cumplirse las amenazas hechas por Trump se afectaría a todo el mundo, incluyendo a Estados Unidos, pues la destrucción de centrales energéticas se traduciría en aumentos drásticos en el precio del petróleo a nivel mundial. Irán advirtió que si el país nortemaricano ataca, cerrará por completo el estrecho.
Hasta el momento, domingo 22 de marzo, diversos medios de comunicación reportan que el estrecho de Ormuz no se ha reabierto en su totalidad, sino que irán permite el paso únicamente a sus paises aliados, funcionando apenas en un aproximado 5% en comparación con su tránsito normal. En tanto, los precios del petróleo volvieron a repuntar alcanzando hasta 112 dólares por barril.