El secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, reconoció que las protestas del personal de Salud en Veracruz tienen reclamos legítimos, principalmente por fallas derivadas de la migración de áreas al esquema IMSS-Bienestar, rezagos administrativos, falta de uniformes, viáticos pendientes, carencia de vehículos y errores en listas de personal.
En entrevista, informó que el Gobierno del Estado mantiene mesas de trabajo con 23 sindicatos para revisar caso por caso las demandas y ordenar las respuestas por prioridad. “Llevamos más de veintitantas horas con 23 sindicatos. A todos se les atiende”, señaló.
Ahued explicó que los pendientes fueron clasificados en un esquema de semáforo: los asuntos en verde ya tienen solución, mientras que los amarillos y rojos requieren la intervención de otras instancias, incluidas IMSS-Bienestar federal, la Secretaría de Salud y la Secretaría de Finanzas. “Yo le puse hasta semáforo, lo que está en verde ya se resuelve, hay en amarillo y en rojo que necesitamos la participación, no nada más de SEGOB, de IMSS-Bienestar federal, de la Secretaría y de la Secretaría de Finanzas”, indicó.
El funcionario admitió que parte del conflicto se originó por la migración de algunas áreas hacia la Federación, proceso que dejó inconsistencias administrativas y afectaciones al personal. “El problema es la situación de la migración de algunas áreas hacia allá y otras que quedaron; más del 40 por ciento no ha quedado y apenas migraron y las listas las están checando y algunas tienen errores”, explicó.
Uno de los casos más sensibles, dijo, es el de los vectoristas, quienes fueron transferidos a IMSS-Bienestar, pero arrastran adeudos y carencias de viáticos, vestimenta, camionetas y mejores condiciones de trabajo.
Ahued reconoció que en varios puntos los trabajadores tienen razón, especialmente por la falta de uniformes desde 2025 y las dificultades para comprobar gastos cuando realizan labores en campo. “Les asiste la razón en el tema que ni uniforme les han dado desde el 25. Yo no lo voy a ocultar”, dijo.
También ejemplificó las condiciones en que opera parte del personal: “Oye, no tengo uniformes y manejo químicos. ¿Cómo le hago? No me pagan mis viáticos porque necesito una factura en Zongolica. Pues quién te va a dar una factura ahorita en la contingencia que fuiste a fumigar, que no había ni siquiera celular, computadoras y una tienda que te diera un recibo deducible”.
El secretario consideró que este tipo de fallas básicas no deben seguir generando conflictos a la administración estatal. “No podemos como funcionarios darle problemas a la gobernadora por esos temas que son de primaria, de párvulos”, expresó.
Aseguró que la Gobernadora no ha sido omisa y que se mantiene pendiente de las negociaciones, mientras que distintas áreas estatales y federales revisan los puntos que requieren solución presupuestal o administrativa. Pese al conflicto, pidió a los trabajadores permitir la operación de las oficinas y servicios de salud, al asegurar que no hay cerrazón y que las mesas seguirán abiertas. “El sector salud no se puede quedar a veces sin el servicio, rogamos a ellos su comprensión porque no hay cerrazón. Las puertas están abiertas”, sostuvo.
Ahued subrayó que no habrá trato preferencial para ningún sindicato, pues muchas de las demandas coinciden y se busca una respuesta conjunta para todos los trabajadores. “No distinguimos un sindicato del otro, pero casi coinciden en las necesidades y definitivamente haremos un pronunciamiento de solución en conjunto, sin privilegiar uno y después el otro”, señaló.
Finalmente, dijo que la atención continuará incluso durante fin de semana si es necesario, aunque reconoció que se trata de una problemática acumulada desde años anteriores. “No estamos cerrados ni la gobernadora tampoco; lo que les corresponde se lo vamos a hacer, pero necesitamos que nos ayuden también a construir una solución que no viene de ahorita. Viene del 24, viene del 25 y que ahorita ya es hora que se les dé respuesta”, concluyó.