A casi un año de que vecinos de la planta de tratamiento del Fideicomiso del Sistema de Aguas Residuales del Alto Río Blanco (FIRIOB) denunciaran malos olores y riesgos sanitarios, el Gobierno del Estado no ha transparentado las condiciones del lugar, señaló el presidente del grupo ambientalista “CIMA”, Graciano Illescas Téllez.
El activista dijo que tras continuos episodios de contaminación que obligaron a evacuar a estudiantes de escuelas de esa zona, solicitaron formalmente una mesa interinstitucional ante la Secretaría de Gobierno. Y aunque el caso se turnó a la Dirección General de Política Regional, los meses han pasado sin una respuesta concreta. "Lo que más preocupa es la incertidumbre. La población sigue sin saber qué ocurre realmente, persisten los olores intensos y no hay información oficial que dé tranquilidad", expuso.
Illescas Téllez añadió que según reportes extraoficiales, la planta —construida hace más de dos décadas— arrastra severas deficiencias por falta de mantenimiento. Advirtió que la principal incógnita es saber si los desechos municipales e industriales reciben el tratamiento adecuado antes de verterse al río Blanco.
Urgió la intervención coordinada de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), la Comisión del Agua del Estado de Veracruz (CAEV), la Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA), la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA), Protección Civil, la Secretaría de Salud y la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), pues con el inicio de la temporada de lluvias, el ambientalista alertó que el aumento en el caudal podría agravar la operación de la infraestructura.
Por ello hizo un llamado al Secretario de Gobierno a intervenir de manera preventiva: "Lo único que pedimos es información, transparencia y una solución integral; la intención es prevenir problemas mayores y dar certeza a las Altas Montañas", concluyó.