A más de 72 horas de la suspensión del bombeo de agua potable, el Ayuntamiento de Tihuatlán informó que el servicio continúa detenido debido a la alta turbiedad que presenta el río Cazones, principal fuente de abastecimiento del sistema múltiple del municipio.
El alcalde Raúl Hernández Gallardo señaló que el bombeo desde el cárcamo de Zacate Colorado permanece suspendido por la elevada concentración de sedimentos y el nivel del río, condiciones que, aseguró, impiden distribuir agua con la calidad adecuada para el consumo de la población.
Añadió que personal de la Comisión Municipal de Agua de Tihuatlán (COMAT) mantiene un monitoreo permanente en la zona de la galería filtrante, para reanudar las operaciones en cuanto existan las condiciones mínimas para hacerlo.
La suspensión del servicio mantiene sin el vital líquido a unos 15 mil habitantes de la villa y de varias comunidades de la ruta de Zacate Colorado hacia la cabecera municipal, quienes continúan a la espera de que se restablezca el suministro sin que hasta el momento exista una fecha definida para ello.
El monitoreo de Protección Civil indica que el nivel del río Cazones continúa en descenso y este miércoles al mediodía se ubicó en 1.30 metros. No obstante, la turbiedad del agua persiste, por lo que el bombeo seguirá suspendido hasta que disminuya la concentración de sedimentos.
El Gobierno municipal reiteró que la medida busca evitar que llegue agua en malas condiciones a los hogares y agradeció la comprensión de la ciudadanía, al tiempo que aseguró que el servicio será restablecido una vez que el agua recupere las condiciones adecuadas para su distribución.