Luego de permanecer casi 4 meses sin actividad escolar por los daños ocasionados por las inundaciones del 10 de octubre de 2025, la Escuela Primaria “Adolfo López Mateos”, ubicada en la avenida Garizurieta, reabrió sus puertas desde la mañana de ayer para recibir nuevamente a sus alumnos.
El retorno a las aulas, sin embargo, se dio bajo un esquema provisional que ha provocado molestias entre padres de familia. De acuerdo con los tutores, el plantel operará temporalmente con un horario reducido de 8:30 a 11:00 horas, sin tiempo de receso y con la indicación de que los estudiantes no lleven alimentos.
“Nuestros hijos tienen que tener un descanso y un horario para que ingieran sus alimentos”, expresó un padre de familia del turno matutino que manifestó su inconformidad por estas medidas.
Otros padres señalaron que las autoridades escolares les informaron que este horario corresponde a una etapa de prueba, la cual no tiene una fecha definida de conclusión, ya que depende de la evaluación de las condiciones del drenaje del plantel.
A esta situación se suma un problema con el suministro de energía eléctrica. Según lo informado a los tutores, la conexión se realizó de manera provisional, sin medidor, lo que provoca fallas constantes y un posible riesgo de cortocircuito debido a daños en la subestación.
Ante este escenario, la Dirección solicitó a los padres y tutores firmar un consentimiento o responsiva para deslindar a la escuela de cualquier incidente durante este periodo. No obstante, varios se negaron a hacerlo al considerar que el plantel aún no ofrece condiciones adecuadas para un regreso seguro.
Los inconformes recordaron que el horario habitual de clases es de 8:00 a 12:30 horas, con un receso entre las 10:00 y 10:30, por lo que consideran que la eliminación del descanso y la prohibición de alimentos afectan directamente a los alumnos.
“La Dirección tiene obligación de asumir responsivas de lo que ocurra dentro de la escuela. Lo que suceda afuera es la responsabilidad de otras autoridades y de los padres de familia. Pero dentro de la escuela los papás no tenemos una responsiva y por eso optamos por no firmar”, explicó uno de los tutores. Los padres indicaron que no todos han firmado el documento solicitado y esperan que, una vez que mejoren las condiciones del inmueble, se restablezca la jornada escolar completa.