Vianey Morales Apodaca, presidenta de
Fundación Yaritza, organización que ayuda a niños con autismo y problemas psicomotores con terapias, solicitó a las autoridades municipales que les sea donado de manera definitiva el espacio que les fue prestado de la
Casa de la Tierra, pues de esta manera estarían contribuyendo a que no se deteriore aún más.
La joven altruista, que empezó este proyecto para ayudar a su propia hija y que después, ante las necesidades que detectó en todo el municipio extendió el proyecto, realiza actividades de equinoterapia y da ayuda psicológica, entre otras cosas, a los familiares y niños que solicitan este apoyo.
“Si se dan una vuelta por allá verán cómo se le ha dado mantenimiento con pintura y chapeo a las áreas, existe actualmente un grupo de
boyscouts que van a hacer sus actividades ahí; nosotros hemos abierto las puertas para que la
Casa de la Tierra que antes era, no se vea más deteriorada. Invitamos a las autoridades a que ya nos donen ese pedacito, no es mucho, pero sí ayuda a todos los niños de (colonia) Río Medio”, subrayó.
El espacio que en su totalidad cuenta con 4 hectáreas, es propiedad del ayuntamiento de Veracruz y en algún momento del año 2017 se presumió que sería donado para crear una Academia de Policía, proyecto que nunca se concretó; finalmente, a ellos les fue otorgada menos de una hectárea para realizar sus actividades de terapia.
La
Fundación Yaritza, tiene sus oficinas a las afueras de la
Casa de la Tierra, ubicada en la zona conocida como “La Pinera”, en un espacio de dos aulas que era antes un módulo del DIF Municipal y que les fue donado para sus trabajos diarios.
Finalmente, Morales Apodaca expresó que en esta época y ante la inseguridad creciente que se vive en el municipio, cada día se salen de su lugar de trabajo con la esperanza de que no les roben los caballos o los lastimen, pues ya se han presentado casos de este tipo, incluso, uno de ellos murió en la carretera al ser atropellado por un automóvil, cuando en un intento de robo lo dejaron suelto.
Además, comentó que por estos frentes fríos y los fuertes vientos, se les han volado las láminas de los potreros, por lo que están en proceso de volver a colocarlas para que los equinos estén bien resguardados.