Un nuevo expediente administrativo revela que el Centro Estatal de Cancerología (CECAN) “Dr. Miguel Dorantes Mesa” inició el procedimiento para dar de baja fármacos vencidos y dañados valuados en 533 mil 782 pesos, entre ellos tratamientos especializados contra distintos tipos de cáncer cuyo costo individual supera los 18 mil pesos por caja.
La información forma parte del expediente certificado número 1273/2025, integrado por 607 fojas y remitido por el Departamento de Control de Calidad de Insumos de SESVER para su autorización ante el Subcomité de Adquisiciones. El documento fue validado por el Órgano Interno de Control, que determinó que existían elementos suficientes para continuar con el trámite administrativo de baja de los insumos.
El caso se suma a otros reportes documentados previamente en unidades médicas de la dependencia estatal. Apenas en febrero de 2026 trascendió que el propio Centro Estatal de Cancerología registró la caducidad de 75 kilogramos de medicamentos valuados en 929 mil 242.26 pesos, mientras que el Hospital Regional de Xalapa “Dr. Luis F. Nachón” reportó pérdidas por 15 mil 067.94 pesos derivadas de fármacos vencidos.
Ahora, una nueva revisión documental confirma que el CECAN volvió a integrar un expediente para retirar medicamentos que ya no podían ser suministrados a pacientes, con un valor total de 533 mil 782.19 pesos. De esa cantidad, 532 mil 962.19 pesos corresponden a medicamentos caducados y 820 pesos a medicamento dañado. El peso aproximado de los insumos asciende a 21 kilogramos.
El oficio SESVER/DA/SRM/DCC/312/2025, fechado el 15 de diciembre de 2025 y dirigido a Arianna Alarcón Bueno, entonces encargada del Departamento de Adquisiciones, señala que el expediente contiene un acta circunstanciada, relación de medicamentos caducados, evidencia fotográfica y dictamen técnico que respaldan la solicitud de baja definitiva.
Entre los medicamentos identificados en la documentación aparecen tratamientos utilizados para distintos tipos de cáncer y padecimientos hematológicos. El caso de mayor impacto económico corresponde al Everolimus de 5 miligramos, comercializado como Afinitor.
Los registros incorporados al expediente reportan la caducidad de 27 cajas de este medicamento, cada una con un valor de 18 mil 006.42 pesos. La pérdida económica asociada a este producto asciende a 486 mil 173.34 pesos.
También se documenta la baja de 65 ampolletas de Fluorouracilo de 250 miligramos, con un valor total de 29 mil 250 pesos, así como 6 cajas de Erlotinib de 150 miligramos, medicamento empleado en tratamientos para cáncer de pulmón y páncreas, cuyo importe conjunto asciende a 6 mil 132 pesos.
En los anexos fotográficos del expediente aparecen además cajas de Dasatinib, comercializado como Sprycel, utilizado en determinados tratamientos contra la leucemia, así como otros productos farmacéuticos incluidos en el procedimiento de baja.
La documentación fue levantada formalmente el 31 de octubre de 2025 en las instalaciones del Centro Estatal de Cancerología, con la participación de directivos, responsables de farmacia, personal médico y encargados de recursos materiales de la institución. En el acta se asentó la existencia de medicamentos caducados y dañados almacenados en el hospital y se inició el procedimiento para su disposición final conforme a la legislación estatal.
El dictamen técnico integrado al expediente refiere que el hospital implementó acciones para intentar evitar la pérdida de los medicamentos. Entre ellas se incluyeron revisiones mensuales de fechas de vencimiento, sistemas de identificación visual para productos próximos a caducar, elaboración de boletines internos y notificaciones a otras instituciones de salud para promover transferencias o donaciones de insumos.
El propio documento señala que el Centro Estatal de Cancerología puso a disposición de otras unidades médicas medicamentos excedentes y próximos a vencer para favorecer su utilización antes de alcanzar la fecha de caducidad.
“A pesar de haber ejecutado todas las acciones antes mencionadas, se lograron caducar algunos medicamentos en farmacia”, establece el dictamen técnico incorporado al expediente.
Asimismo, se indica que para parte de los insumos no se obtuvo respuesta favorable de otras instituciones, por lo que fue necesario iniciar el procedimiento de baja y disposición final de los productos.
La validación emitida por el Órgano Interno de Control de SESVER el 4 de diciembre de 2025 concluyó que la documentación presentada cumplía con los requisitos establecidos en los lineamientos para la implementación de medidas preventivas, trámite de baja y destino final de insumos para la salud próximos a caducar o caducados.
“Existen elementos suficientes para poder continuar con el trámite de baja y destino final de dichos insumos”, señala el oficio de validación incorporado al expediente.
Los documentos también precisan que los medicamentos vencidos son considerados residuos sujetos a manejo especial y deben ser retirados y destruidos conforme a la normativa ambiental y sanitaria aplicable. Por ello, una vez autorizada la baja por el Subcomité de Adquisiciones, corresponde realizar el procedimiento para su disposición final.