Tras el Taller de Construcción de Paz llevado a cabo en la Universidad Pontificia, la Conferencia del Episcopado Mexicano, aseveró que este no está dirigido al diálogo con grupos delictivos, sino que se trata sobre cómo construir la paz desde abajo, con enfoques incluyentes y sensibles al contexto, y sin sustituir las responsabilidades que competen al Estado
“Ante algunas interpretaciones surgidas a raíz de recientes declaraciones públicas, desde el Diálogo Nacional por la Paz, consideramos importante precisar el propósito y el enfoque de este esfuerzo colectivo.
Participan en este esfuerzo personas defensoras de derechos humanos, autoridades comunitarias, organizaciones sociales, académicos, representantes de iglesias y miembros de distintas instituciones”.
En un documento publicado en las redes sociales, se enfatizó que el objetivo central es compartir experiencias, metodologías y propuestas para la prevención de la violencia, la reparación del daño y el fortalecimiento de la paz desde lo local, en diálogo con marcos nacionales e internacionales de derechos humanos.
“Somos conscientes de que, en muchas regiones del País, diversos actores armados se encuentran presentes en los territorios. Esta realidad compleja y dolorosa nos exige contar con herramientas mínimas que permitan proteger la vida y la seguridad de las comunidades”.
Por tanto, el Diálogo Nacional por la Paz busca abrir espacios de diálogo público con las iglesias, las universidades, los empresarios, los colectivos de familias buscadoras, organizaciones sociales, distintos niveles de Gobierno y ciudadanía en general para construir propuesta de paz en los ámbitos local, estatal y nacional.
Se añadió que luego de 3 años de trabajo se han identificado buenas prácticas que son socializadas en espacios de diálogo para concretar caminos que permitan mejorar el tejido social, la seguridad y la justicia. “Se tiene una red amplia de equipos interinstitucionales que día con día trabajan por la paz en su territorio”.
Y se insistió que la apuesta no es buscar el diálogo con los grupos delictivos para construir la paz del país, sino socializar metodologías que funcionan con todos los sectores para construir caminos de paz.
“Sabemos que los acuerdos que se puedan lograr con estos grupos delictivos son frágiles a corto, mediano y largo plazo. En estos 3 años hemos encontrado y elaborado metodologías que hoy compartimos con maestros, policías, empresarios, iglesias, familias, jóvenes, gobiernos y diversos colectivos. La misma realidad del País nos ha llevado a emprender una cruzada nacional para capacitar a diversos actores sociales en mecanismos para la transformación de conflictos”.
Y reiteraron que el compromiso es con las victimas y con la búsqueda de justicia, dignidad y paz, a través de medios pacíficos, participativos y respetuosos de la legalidad.
“Agradecemos el interés de los medios y de la sociedad en general, y confiamos en que esta aclaración contribuya a comprender mejor el espíritu y alcance de los esfuerzos del Diálogo Nacional por la paz”.