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Universidad Anahuac

Sección: Estado de Veracruz

Tania Solís: Veracruzana promesa de la ópera, soprano con matiz feminista

- “La sociedad no termina de desechar costumbres que niegan a la mujer su lugar”, dice la egresada de Música UV

- Logró segundo lugar en Concurso Internacional de San Luis Potosí y becaria con Ópera de Bellas Artes

- Debe lucharse por ocupar “espacios que han sido exclusivos de los hombres”

Jorge Vzquez Pacheco Xalapa, Ver. 19/02/2023

alcalorpolitico.com


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Egresada recientemente –en 2022– de la Facultad de Música de la Universidad Veracruzana (UV), Tania Solís contempla diversas perspectivas en su prometedora carrera como cantante soprano.

La ganadora del segundo lugar en el Concurso Internacional “Linus Lerner” de San Luis Potosí y becaria en el Estudio de la Ópera de Bellas Artes en la Ciudad de México, despunta una carrera con interesantes aciertos como el estreno nacional de la ópera El mundo de la luna, de Franz Joseph Haydn, en el Centro Cultural del Bosque (Ciudad de México); su actuación como Frasquita en la producción de Armando Mora con la Universidad de Xalapa para Carmen de Bizet (Tlaqná, Xalapa); como soprano solista para Carmina Burana de Orff con la Orquesta Sinfónica de Xalapa (OSX), y Catulli Carmina del mismo autor con los cantantes de Bellas Artes.

Ahora está programada para tomar parte en El paraíso y la Peri, oratorio de Robert Schumann, el 31 de marzo en Tlaqná, Centro Cultural, con la OSX dirigida por Martin Lebel.



En entrevista, la hija del clarinetista Juan Manuel Solís (integrante de la OSX) indicó que aunque durante su niñez se vio rodeada de música de concierto, fue el canto lo que llamó su atención. Su madre le hacía escuchar música vocal y aquello que comenzó como una distracción infantil terminó por ser una decisión de vida.

¿Cómo fueron aquellos inicios?

La maestra Socorro Perfecto es quien me llevó “de la mano”. Las enseñanzas complementarias fueron de Arturo Cuevas, con quien llevé armonía y contrapunto, así como los conocimientos adquiridos desde la experiencia de Armando Mora. Previo a la emergencia sanitaria de 2020, fui aceptada en el Estudio de Ópera de Bellas Artes, pero no tuvimos oportunidad de actuar con la frecuencia debida. Fue un periodo desolado, con muy escasas producciones, aunque la experiencia con aquellos solistas la considero una de las etapas de mayor aprendizaje en mi carrera.



¿Cómo fue la experiencia en el concurso de San Luis Potosí?

Obtuve el segundo lugar. Aunque un artista se prepara concienzudamente para su participación en los concursos, lograr un buen resultado no necesariamente abre puertas. El asunto es mucho más complejo y en lo mismo van implícitas las cualidades personales, el repertorio, la inclinación estética y mucho más.

Las sopranos consagradas, su estilo y sus aciertos, ¿funcionan como ejemplo o referencia?



Me gusta pensar que son muy buenas referencias, pero al mismo tiempo quizá resulten engañosas. No puede alguien apegarse a determinado estilo para intentar el redondeo de toda una trayectoria. Tenemos por experiencia que todo proceso es único e irrepetible. Hay muchos artistas con trayectoria que se diferencian entre sí por sus muy variados matices, y todos nos dan mucho por aprender.

Estoy convencida de la importancia de cultivar la concientización de lo que quieres y debes realizar. En esto apoyo mis aspiraciones personales; mi ideal siempre es hacer la mejor música, al mejor nivel posible y a mi manera. Ésta ha sido mi bandera. Las puertas y los lugares no son los mismos ni son para todos. Mi abuela me decía que el sol sale para todos, pero no siempre sale de la misma forma ni lo contemplamos de la misma manera.



En tu forja artística ocupa un lugar destacado Alejandra Sandoval…

Ella ha sido otro pilar elemental en mi formación, es una experimentada artista de quien aún debo aprender mucho. Francisco Araiza es otro de mis referentes como cantante de enorme proyección internacional; también Iván López Reynoso, muy cercano a nuestra generación y que como director tiene una forma de hacer música que considero la ideal, la que mejor se ajusta a lo que yo quiero.

Soy una convencida de que debemos nutrirnos de las personas que están cerca, porque muchos de ellos desarrollan una carrera muy importante.



Como soprano aún en formación, ¿tienes en mente el abordaje de roles específicos para el futuro?

Mi tesitura me ubica entre lírico, coloratura y ligero. Hay muchos roles que llaman mi atención, como la Zerbinetta de Ariadna en Naxos, me llaman la atención los planteamientos filosóficos de Strauss. Existen otros roles que siento muy cercanos como la Nannetta de Falstaff de Verdi, Lucia di Lammermoor de Donizetti y la Sinfonía 4 de Gustav Mahler. También las arias de concierto de Mozart y el canto sinfónico.

Me gustaría muchísimo abordar la canción de arte y la canción española, francesa, mexicana, así como lied en alemán. Se trata de formas que nos permiten conocer y apreciar de mejor forma la cultura de diversos pueblos. Para mucho de ello aún debo esperar a que mi voz madure y se desarrolle.



El arte sonoro no tiene fin, sobre todo cuando el artista se ubica en el contexto que propicie su verdadera expresividad.

Consideras importante la adecuada ubicación femenina en el arte. ¿Tratas de ubicarte en el contexto de la reivindicación?

Es importante insistir en la problemática que enfrenta la mujer en tiempos modernos, sobre todo en asuntos de represión, porque la sociedad no termina de desechar las costumbres y atavismos que niegan a la mujer su verdadero lugar.



Reconozco que no deja de ser atractivo reencarnar personajes femeninos sobre el escenario y representar su tragedia en roles operísticos, pero también es difícil seguir reproduciendo como canon los patrones de conducta hacia el género, hacia lo que significa el ser mujer en estos tiempos. Es muy importante que las mujeres ocupemos los espacios que han sido exclusivos de los hombres. De hecho, podemos observar el rol de la mujer en la composición y en la dirección orquestal; de esto último, Consuelo Bolio es un ejemplo.

Esto implica el compromiso de que, quienes tenemos las herramientas a la mano, hagamos sonar nuestra voz para hablar de lo que significa ser mujer y lo que significa el mundo para nosotras. Cuando actuamos, además de expresar nuestra interioridad y ayudar a dar forma al mundo, acogemos lo que está fuera de nuestra persona y nos ayuda a modificar nuestro ser interno.