Taxistas de distintas agrupaciones acudieron al velorio y posterior entierro del taxista asesinado y localizado sin vida este fin de semana en Medellín de Bravo, Joel Francisco Colmenares Eriksen.
El cuerpo fue velado en una funeraria de la calle Lafragua, entre Juan Enríquez y Altamirano, de la zona Centro de Veracruz.
Luego, el cuerpo de Colmenares Eriksen fue llevado a la casa de su madre en la colonia Manuel Nieto, de Boca del Río y más tarde a una iglesia en la colonia Miguel Hidalgo, para finalmente ser trasladado hasta su última morada en el Panteón Municipal.
Durante unos minutos, algunas calles fueron cerradas y hubo percances vehiculares cuando la caravana de taxis iba pasando.
En la calle Paseo Jardín, frente al estadio Luis “Pirata” de la Fuente, hubo una carambola y luego en las calles Simón Bolívar y Salvador Diaz Mirón hubo otro percance.
Finalmente, el cuerpo del taxista fue sepultado entre aplausos, sollozos y gritos de justicia, demandando que pararan los asesinatos de los operadores del servicio de alquiler.
Cabe recordar que el cadáver del ruletero fue encontrado este fin de semana en un camino vecinal que comunica La Candelaria y El Guayabo, dentro del municipio de Medellín de Bravo, a 500 metros del rancho “Domy Alvic”.
Mientras que su unidad de alquiler fue localizada desvalijada a un costado de la carretera federal Paso del Toro-Alvarado, a la altura de la localidad La Piedra, municipio de Alvarado.
Colmenares Eriksen, de 45 años de edad, fue reportado como desaparecido desde el día sábado. El cuerpo estaba amarrado con una cuerda de nylon de color azul marino y había recibido cuantiosos golpes en el rostro.