La fuerte inundación registrada el pasado viernes 10 de octubre también provocó severos daños en decenas de taxis y causó destrozos en la terminal de Autobuses Álamo, ubicada sobre la avenida Garizurieta en la zona centro, misma que continúa inhabilitada.
El desbordamiento del río Pantepec y de los arroyos cercanos afectó gravemente la movilidad de cientos de personas, mientras que el puente José López Portillo, principal conexión hacia Chapopote Núñez, permanece cerrado debido a que colapsó tras ser golpeado por la corriente del río.
Gloria Mejía, representante de Autobuses Álamo-Grupo Bola Roja, informó que, a pesar de la magnitud del desastre, todo el personal se encuentra a salvo. Sin embargo, las pérdidas materiales son considerables, ya que las oficinas de la terminal y el taller mecánico quedaron destruidas, además de que varias unidades resultaron dañadas.
“Gracias a Dios todas las personas que conformamos Autobuses Álamo-Grupo Bola Roja nos encontramos bien. Lamentablemente la empresa se vio muy afectada. Perdimos nuestras oficinas en terminal, el taller mecánico está completamente destruido y algunas unidades también”, expresó Mejía en un comunicado dirigido a los usuarios.
La representante señaló que el personal trabaja intensamente en las labores de limpieza y recuperación, aunque reconoció que el proceso ha sido lento debido a la magnitud de los daños. “Ya ha pasado más de una semana y la situación en mi Álamo sigue devastadora. En cuanto terminemos de limpiar nuestros hogares seguiremos con la limpieza de nuestra empresa”, agregó.
Finalmente, Mejía manifestó su confianza en que Autobuses Álamo logrará superar esta crisis. “Es difícil ver destruido todo el esfuerzo de mi familia y de los trabajadores que me han acompañado desde hace muchos años, pero tengan fe de que saldremos adelante y de que habrá Autobuses Álamo-Grupo Bola Roja para muchos años más”, concluyó.