Con una mezcla de espiritualidad, música tradicional y orgullo comunitario, este sábado habitantes de Tihuatlán vivieron intensamente las festividades en honor a San Francisco de Asís, el Santo Patrono que por generaciones ha inspirado fe y unión.
Desde tempranas horas decenas de jinetes iniciaron la tradicional cabalgata. El punto de partida fue la comunidad Enrique Rodríguez Cano, conocida como Zapotalillo. Cabalgando entre paisajes campestres, los participantes recorrieron la brecha hacia La Reforma, avanzando luego hacia la villa, acompañados por el entusiasmo de las familias que saludaban su paso.
Con una banda de viento al frente, el recorrido de la cabalgata culminó en los terrenos de la Asociación Ganadera Local, donde se llevó a cabo un convivio ofrecido por el alcalde Leobardo Gómez González, quien agradeció a los participantes.
Los festejos iniciaron desde el viernes, cuando el padre Samuel Juárez Matilde, párroco local, celebró una misa en la plazoleta de San Francisco de Asís.
Allí, como cada año, se vivió un momento emotivo con la bendición de las mascotas. Perros, gatos, aves y hasta borreguitos fueron llevados por sus dueños como muestra del amor por los seres vivos, en una tradición que honra el legado del santo protector de los animales.
Más tardes, el obispo de la Diócesis de Tuxpan, Roberto Madrigal Gallegos, celebró misa, donde compartió palabras de aliento y esperanza para la comunidad reunida en la parroquia que lleva el nombre del santo.
A lo largo del viernes y el sábado, la Danza de la Vaca llenó las calles y plazas con ritmo y color. Con trajes tradicionales, al son de tambores y flautas, los danzantes recorrieron distintos escenarios, contagiando de alegría y tradición a todos los presentes. Este baile, profundamente arraigado en la identidad cultural de Tihuatlán, fue uno de los más esperados y celebrados por chicos y grandes.