Las tortugas marinas cumplen funciones fundamentales para mantener el equilibrio de los ecosistemas marinos y costeros, destacaron Diego Sangabriel Toral y Maryeli Camejo Vergara, estudiantes de la Facultad de Biología, durante la plática “Del nido al mar: las tortugas marinas de Veracruz”, organizada por la Comisión de Sustentabilidad del Centro de Idiomas de Xalapa (CIX) de la Universidad Veracruzana (UV).
Durante la actividad, los universitarios dijeron que existen siete especies de tortugas marinas en el mundo y cinco llegan a las costas veracruzanas: lora, carey, caguama, verde y laúd.
Explicaron que estos reptiles no solo forman parte de la biodiversidad marina, sino que también ayudan a controlar distintas especies y contribuyen a la salud de océanos y playas.
Comentaron que las tortugas marinas pueden alimentarse de algas, pastos marinos, medusas, crustáceos y esponjas, dependiendo de la especie, lo que permite regular poblaciones y evitar desequilibrios en los ecosistemas.
Por ejemplo, indicaron que la tortuga verde consume pastos marinos y algas, ayudando a mantenerlos en niveles adecuados; mientras que la tortuga carey se alimenta de esponjas marinas, evitando que estas se expandan en exceso y afecten a otros organismos.
Asimismo, señalaron que especies como la tortuga laúd consumen medusas, contribuyendo al control de estas poblaciones y evitando afectaciones en distintas zonas marinas.
Hablaron sobre las características físicas y biológicas de las tortugas marinas que, a diferencia de las terrestres y de río, poseen aletas que les permiten desplazarse grandes distancias en el océano y cuentan con un caparazón más plano y ligero.
Diego Sangabriel y Maryeli Camejo detallaron que tienen adaptaciones especiales, como glándulas para expulsar el exceso de sal de su organismo y papilas esofágicas que facilitan la alimentación bajo el agua.
También compartieron información sobre su reproducción y ciclo de vida: las hembras regresan a las playas donde nacieron para depositar sus huevos, proceso conocido como filopatría, y que la temperatura de la arena influye en el sexo de las crías.
Advirtieron que el cambio climático ha provocado el nacimiento de una mayor cantidad de hembras debido al aumento de temperatura en las playas, lo que podría afectar el equilibrio poblacional de las especies.
Los universitarios señalaron que, aunque una tortuga puede poner entre 80 y 100 huevos por nido y realizar varias anidaciones durante una temporada, sólo una o dos crías logran llegar a la edad adulta.
Entre las amenazas que enfrentan, mencionaron la contaminación por plásticos, la destrucción de playas por desarrollos turísticos, el saqueo de nidos, la pesca incidental y los daños ocasionados por embarcaciones.
Además, para las personas que tienen el interés de participar en la liberación y conservación de estas especies, les recomendaron solo visitar campamentos tortugueros certificados.
Como parte de la actividad, las y los asistentes pudieron observar ejemplares didácticos y conocer más sobre la anatomía de las tortugas marinas, sus diferencias físicas y las características de cada especie que llega a Veracruz.