Siguiendo la tradición milenaria, heredada por los abuelos totonacas, cientos de personas de la comunidad Ojital Viejo de este municipio, llevaron a cabo la ceremonia de corte, arrastre y siembra de palo volador. En el acto se contó con la participación de maestros, alumnos y habitantes de la localidad. Con esto, la Escuela de Niños Voladores Tutunaku, dirigida por el maestro Volador Adolfo San Martín, cuenta ya con el elemento central para la práctica de la Ceremonia Ritual de Voladores.
Desde las 7:00 horas inició la marcha en busca del árbol alzaprima, a cuyo pie un danzante se realizó la ceremonia de petición de permiso al “Kiwikgolo” (Dios del Monte) para poder ingresar y cortar el árbol. Posteriormente, se hizo el corte y desrame del árbol, para trasladarlo a la escuela en la que, con el esfuerzo de palanqueros, rezanderos, maestros y alumnos, se levantó.
Una vez colocado, se le añadieron escalones, maceta, cuadro o manzana y bendiciones para que los pequeños Totonacas den continuidad a la Ceremonia Ritual de Voladores con todos los simbolismos que la hacen Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, máximo reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Este ritual de corte, arrastre y siembra del palo Volador, fue organizado por el Consejo de Voladores y los maestros tradicionales del Centro de las Artes Indígenas (CAI), mismo que en 2010 fue incluido en la lista de Buenas Prácticas para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).