Los trabajadores adscritos a la Dirección de Actividades Artísticas (DAA) de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) han hecho público su pronunciamiento ante la omisión institucional reiterada para atender una crisis operativa, laboral y estructural que afecta de manera directa su función pública y el derecho de la comunidad educativa veracruzana al acceso al arte y la cultura.
Los integrantes de la DAA hacieron público que “durante meses, y por distintas vías internas, se ha advertido a instancias superiores sobre el deterioro progresivo de la Dirección: ausencia de planeación, falta de conducción directiva, cancelación de actividades artísticas, precariedad material y un clima laboral de desgaste sostenido. Estas alertas no han sido atendidas. La falta de respuesta efectiva nos coloca hoy en la necesidad de hacer visible la problemática ante la opinión pública, como un recurso responsable y legítimo”.
“A ello se suma la ausencia total de un plan de trabajo institucional. A más de un año de iniciada la actual administración, no se han presentado objetivos claros, metas culturales ni estrategias de producción y difusión. La operación cotidiana descansa, en gran medida, en el esfuerzo individual de artistas y personal administrativo, quienes han asumido cargas de trabajo desproporcionadas y sin propósito ante la falta de conducción y de una gestión articulada”.
Asimismo, denunciaron que “la desconexión entre las decisiones administrativas y la naturaleza del trabajo artístico ha profundizado el conflicto. Sin infraestructura básica, salas de ensayo, espacios de producción o condiciones para la creación colectiva, se imponen esquemas propios del trabajo burocrático tradicional incompatibles con procesos artísticos que requieren ensayo continuo, movilidad y planeación de largo plazo. Esta situación evidencia una falta de perfil adecuado y de experiencia en gestión cultural en los niveles directivos”.
“Lejos de fortalecer la producción cultural, las medidas adoptadas han generado desorganización y tiempos muertos que repercuten directamente en el quehacer artístico. En la práctica, la Dirección cumple horarios sin poder producir contenidos. Se planean presentaciones sin brindar condiciones mínimas de preparación y a los artistas no se les permite ensayar, motivo por el cual se han tenido que suspender conciertos y actividades al no poder garantizar una realización óptima y profesional”.
También señalan que “desde el interior también se advierte un desdibujamiento de responsabilidades. Tareas propias de la conducción directiva, como la gestión de presentaciones, coordinación con sedes y seguimiento institucional, han sido trasladadas a los propios grupos artísticos y personal administrativo, generando confusión operativa y debilitando aún más la estructura de la Dirección”.
“En el ámbito laboral, el deterioro se manifiesta como un desgaste emocional profundo, producto de cambios constantes de instrucciones, duplicación de tareas, contradicciones directivas, impuntualidad en los procesos de coordinación y sobrecarga administrativa incompatible con el trabajo artístico. Este escenario ha derivado en prácticas de acoso psicológico laboral (mobbing) que afectan la salud, la identidad profesional y la permanencia del personal”.
“La precariedad material ha alcanzado niveles que el propio personal califica como indignos. Artistas de reconocida trayectoria nacional e internacional, adscritos a la Dirección, carecen incluso de mobiliario básico para desarrollar su jornada laboral. No hay equipos de cómputo, escritorios ni espacios adecuados para el desempeño laboral o la preparación artística, por lo que muchas jornadas transcurren de pie o sentados en el piso, en condiciones impropias de cualquier institución pública y totalmente incompatibles con el nivel profesional de quienes representan culturalmente al estado de Veracruz”.
Se destaca que “el alcance de esta crisis no es menor. La Dirección de Actividades Artísticas es una instancia pública clave para garantizar el acceso al arte y la cultura como parte del derecho a la educación. Su debilitamiento afecta no sólo a quienes laboramos en ella, sino a comunidades escolares y a la vida cultural de Veracruz. Mientras el discurso oficial subraya la centralidad de la cultura en el desarrollo social, una de las áreas encargadas de materializarlo enfrenta un proceso silencioso de deterioro cuya atención resulta ya impostergable”.
“Subrayamos que esta problemática no es un conflicto interno menor. La DAA es una figura única en el país, sin equivalente en otras secretarías estatales de educación. Su debilitamiento no sólo es un problema administrativo interno, sino una anomalía nacional que compromete el modelo veracruzano de educación artística y el derecho constitucional de niñas, niños y jóvenes a una educación integral que incluya el desarrollo emocional y cultural. Ante la falta de atención institucional, asumimos de manera colectiva la responsabilidad de visibilizar esta situación. No se trata de confrontación, sino de la defensa del carácter público, educativo y cultural de nuestra labor”.
Por todo lo anterior, el personal de la DAA de la SEV exigió “la intervención inmediata de las autoridades estatales; el restablecimiento de condiciones dignas de trabajo; la definición de una conducción institucional con perfil y experiencia en gestión cultural; y la reactivación plena de la producción y difusión artística de la Dirección de Actividades Artísticas. Este pronunciamiento se realiza en ejercicio de nuestro derecho a la libre expresión y en cumplimiento de nuestra responsabilidad ética con la comunidad educativa y cultural de Veracruz”.