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Sección: Estado de Veracruz

Tras inundaciones de 2025 en Veracruz anunciaron grandes obras, no cumplieron

- Hace un año las lluvias golpearon a municipios indígenas y principalmente al de Álamo Temapache y Poza Rica

- Prometieron obras hidráulicas por mil 547 millones de pesos en las márgenes de los ríos Pantepec, Vinazco y Cazones

- Para reubicar a 3,500 familias, SEDATU apenas el 14 de septiembre anunció que en Álamo y Coatzintla ya identificaron terrenos

- Protección Civil advierte que las condiciones del norte veracruzano son vulnerables a inundaciones

Agustín Díaz Bravo Poza Rica, Ver. 10/10/2026

alcalorpolitico.com


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A año de las inundaciones que la madrugada del 10 de octubre octubre de 2025 afectaron severamente al norte de Veracruz, la reconstrucción está en la etapa de anuncios, con casi nulos resultados y mientras tanto, persiste el riesgo que enfrentan las comunidades asentadas en las márgenes de los ríos Cazones y Pantepec en temporada de lluvias como la actual, que está a punto de terminar.

El anuncio más importante después de los primeros meses que transcurrieron sin la más mínima actividad de remediación fue la puesta en marcha del Plan de Reconstrucción de los ríos Cazones y Pantepec, anunciado por el Gobierno federal con una inversión de mil 547 millones de pesos.

El programa contempla la reconstrucción y sobreelevación de bordos, reencauzamiento de los ríos y desazolve, además de acciones complementarias de agua potable, drenaje y tratamiento. La presidenta Claudia Sheinbaum informó en mayo que los trabajos de reconstrucción de bordos ya habían comenzado sin que se tengan avances tangibles.

La inversión está dirigida principalmente a las zonas de Poza Rica y Álamo, dos de los municipios más afectados por el desbordamiento de los cuerpos de agua durante las lluvias de octubre de 2025.

El programa federal contempla, entre otras acciones, la construcción de 2.1 kilómetros de nuevos bordos, sobreelevación de 2.6 kilómetros de estructuras de protección, reubicación de 3.2 kilómetros de bordos y trabajos de desazolve y reencauzamiento.

Sin embargo, es lamentable que los municipios serranos, los que permanecen invisibles para la opinión pública, carecen totalmente de obras de remediación, particularmente los puentes y vados que fueron derrumbos por las corrientes de ríos y arroyos y los caminos destrozados para los que no se han destinado recursos para su reconstrucción, en tanto la población indígena los sufre sin la esperanza de que puedan recuperar esas obras para el transporte de personas y productos

Reubicar a familias, otro frente de la reconstrucción

La estrategia posterior a la emergencia también incorporó una medida que va más allá de la construcción de infraestructura hidráulica: retirar viviendas de las zonas consideradas de mayor riesgo. El titular de la Oficina de Representación de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), Guillermo Fernández Sánchez, informó apenas el 14 de septiembre que Álamo y Coatzintla son los primeros municipios donde ya fueron identificados terrenos para reubicar a familias que permanecen en zonas de riesgo.

El padrón continúa bajo revisión. La estimación inicial era de unas 3 mil 500 personas, pero esa cifra ha disminuido conforme las autoridades realizan recorridos y verifican cada caso. SEDATU prevé definir en las próximas semanas cuántas familias deberán abandonar sus viviendas.

En Álamo, el alcalde José Roberto Arenas Martínez había informado previamente que alrededor de 600 familias serían consideradas para reubicación y que ya se contaba con un predio fuera de las zonas inundables.

El Gobierno estatal informó además en agosto que en Álamo ya había comenzado la construcción de un fraccionamiento después de concluir los trabajos de movimiento de tierras; en Coatzintla continuaba la edificación de un desarrollo habitacional destinado a población de Poza Rica afectada por las inundaciones.

Por ahora, el número definitivo de familias que deberán ser reubicadas todavía no está cerrado.

Productores de cítricos, damnificados

La emergencia de 2025 tampoco quedó atrás para los productores de la región. En comunidades ubicadas en las márgenes de los ríos Pantepec y Vinazco, en Álamo, decenas de huertas citrícolas continúan afectadas por la erosión provocada por los desbordamientos del año pasado.

Productores de comunidades como Vegas de la Soledad han reportado pérdida de suelo fértil y árboles de naranja con las raíces expuestas, situación que podría afectar la producción si no se realizan trabajos de recuperación y nivelación de los terrenos.

El Gobierno estatal también reportó desde diciembre de 2025 una inversión de 55 millones de pesos para apoyar la recuperación del sector agropecuario afectado por las lluvias, luego de que se contabilizaran daños en 22 mil 905 hectáreas. Los apoyos incluyeron plantas de naranja, maíz, biofertilizantes, maquinaria y equipamiento para actividades agrícolas, pesqueras y apícolas.

Poza Rica también mantiene obras de recuperación

La Universidad Veracruzana informó en septiembre que ha destinado 18.1 millones de pesos para atender daños provocados por las inundaciones de octubre de 2025 en instalaciones de Poza Rica.

A esos recursos se suman 72.8 millones de pesos autorizados por el Fideicomiso de Protección Civil para la Atención de Desastres Naturales y Otros Siniestros del Estado de Veracruz, destinados a reponer infraestructura, mobiliario y equipamiento afectados por el desbordamiento del río Cazones.

En otros sectores de la región también persisten consecuencias de la inundación. En Álamo, por ejemplo, la extensión del Instituto Tecnológico Superior de Álamo Temapache que operaba en la colonia Heroica Veracruz tuvo que ser reubicada debido a los daños sufridos en octubre de 2025. Más de 200 estudiantes permanecieron durante meses con clases virtuales antes de definirse una nueva sede.

La prevención también cambió

Veracruz mantiene identificados 144 puntos críticos de inundación en 61 municipios, y el Gobierno estatal ha señalado que el Atlas Estatal de Riesgos fue actualizado con información derivada de los fenómenos registrados en 2025.

En la zona norte, Protección Civil estatal y la Coordinación Nacional de Protección Civil supervisaron en septiembre nueve inmuebles habilitados como refugios temporales en Tepetzintla, Tamiahua, Tuxpan, Álamo, Cerro Azul y Naranjos.

En Álamo, Tuxpan, Cerro Azul y Naranjos también se realizaron ejercicios de gabinete y simulacros para evaluar la activación de los refugios y la coordinación de las autoridades en caso de una nueva emergencia.

El programa estatal de prevención identifica a los ríos Pantepec, Vinazco, Tuxpan y Cazones, entre otros, como cuerpos de agua con antecedentes de desbordamiento y afectaciones en municipios del norte. El diagnóstico de Protección Civil advierte que las condiciones hidrográficas de la región mantienen una exposición recurrente a inundaciones.

Las lluvias siguen poniendo a prueba la zona

Este 17 de septiembre, una tormenta ocasionó nuevamente afectaciones en Álamo. En la zona centro se registraron acumulaciones de agua y en la colonia Benito Juárez un rayo provocó la caída de un árbol sobre una acera y parcialmente sobre dos viviendas. No se reportaron personas lesionadas por estos hechos.

El episodio no puede equipararse con las inundaciones de octubre de 2025, pero sí muestra las condiciones meteorológicas que continúan enfrentando los municipios del norte durante la temporada de lluvias.

Todavía quedan preguntas abiertas

La principal es cuánto ha avanzado física y financieramente cada una de las obras del Plan de Reconstrucción de los ríos Cazones y Pantepec. El anuncio federal establece las obras y el monto de inversión, pero para evaluar sus resultados se requiere un corte actualizado que permita conocer cuánto se ha ejercido y qué porcentaje de cada proyecto está terminado.

También falta concluir el padrón de familias que serán reubicadas y determinar qué ocurrirá con las viviendas que permanezcan en zonas de riesgo. Mientras tanto, en comunidades ribereñas de Álamo persisten daños agrícolas derivados de la erosión y la población continúa expuesta a fenómenos meteorológicos.

La reconstrucción, por tanto, ya tiene obras, presupuesto y proyectos de reubicación en marcha, pero aún no puede darse ni de cerca por concluida. El verdadero balance llegará cuando las obras hidráulicas estén terminadas y puedan ser evaluadas frente a nuevos episodios de lluvias extraordinarias en las cuencas del Pantepec, Vinazco y Cazones.