El trenecito "Chipi-Chipi", que es propiedad de la Asociación Orizaba Propone (AOPAC) y que hace recorridos para mostrar los lugares turísticos de la ciudad, está sin prestar su servicio; también fue guardado después del operativo para sacar de circulación el transporte “Gallo”, propiedad del Ayuntamiento.
Es de resaltar que este trenecito lo adquirió AOPAC, todos los días hace sus recorridos por la ciudad para mostrar los lugares más emblemáticos de Pluviosilla; no hace parada en ningún lugar.
El dinero que se obtiene de los recorridos de éste se va directamente a las arcas de la Asociación, que es la que auspicia el Programa de Niños con Cáncer.
En pasadas entrevistas el presidente de esta asociación, Hugo Chahín Maluly, resaltó que el dinero de los recorridos, si bien es cierto se ocupa en parte para el Programa de Niños con Cáncer, también para terminar de pagar el trenecito que fue adquirido en euros.
Sin embargo, ahora los ciudadanos se han cuestionado por qué se decidió encerrarlo en el Poliforum Mier y Pesado, luego de que tres unidades de los “Gallo” fueran sacadas de circulación por parte de la Dirección General de Transporte del Estado, pues el tren no es propiedad del Ayuntamiento.
Y lo único que está provocando que no salga a hacer sus recorridos, es disminuir los ingresos económicos para este programa que se encarga de ayudar a menores de edad desde recién nacidos hasta los 18 años de edad, que enfrentan el cáncer en alguno de sus tipos.