La salida de Guadalupe Taddei Zavala de la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) estuvo acompañada por la separación de 15 funcionarios y colaboradores que formaban parte de su administración, en un proceso de revisión interna que también contempla los nombramientos, el desempeño de las áreas directivas y posibles responsabilidades administrativas.
La cifra fue confirmada por la nueva presidenta provisional del organismo, Blanca Yassahara Cruz García, quien informó que tres funcionarios de alto nivel dejaron sus puestos inicialmente y posteriormente se recibieron otras 12 renuncias de personal adscrito a la Oficina de la Presidencia.
Las salidas se producen en medio de los señalamientos sobre presuntas irregularidades en contrataciones, posibles conflictos de interés y relaciones entre funcionarios del instituto y proveedores.
Respecto de los tres primeros funcionarios que dejaron sus cargos el 27 de octubre, Blanca Cruz informó que se habían presentado tres separaciones correspondientes a responsables de áreas estratégicas del INE:
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José Alberto Pérez de Acha: titular de la Unidad Técnica de Servicios de Informática (UTSI), responsable de funciones relacionadas con la infraestructura y los sistemas tecnológicos del organismo.
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Iliana Araceli Hernández Gómez: titular de la Unidad Técnica de Igualdad de Género y No Discriminación.
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Mario Alfonso Burciaga Esparza: director de Recursos Materiales y Servicios de la Dirección Ejecutiva de Administración, área relacionada con adquisiciones y servicios institucionales.
La presidenta provisional aclaró que estas tres renuncias fueron solicitadas por las consejerías y posteriormente presentadas por los funcionarios, por lo que su situación fue distinta a la de las otras 12 separaciones que se conocieron después.
Uno de los nombres más relevantes de la segunda etapa de renuncias es el de Carlos Daniel Luna Rosas, quien se desempeñaba como jefe de la Oficina de la Presidencia durante la gestión de Taddei.
Su trayectoria incluye su paso por el Gobierno federal, donde fue director jurídico del programa de becas Benito Juárez, además de haber colaborado como asesor de representantes de Morena ante el Consejo General del INE.
Su incorporación a la oficina de la presidencia ocurrió en julio de 2025. Durante una sesión del Consejo General se cuestionaron sus antecedentes y su cercanía con Morena. Blanca Cruz confirmó que Luna Rosas presentó su renuncia junto con otros 11 integrantes del personal adscrito a la oficina que encabezaba.
Sin embargo, el INE no había hecho pública, al cierre de esta información, la relación completa de los otros 11 nombres. La salida de los 15 funcionarios no significa que el instituto haya dado por concluidos los asuntos administrativos relacionados con su desempeño. Blanca Cruz explicó que se solicitará al Órgano Interno de Control información sobre posibles procedimientos o investigaciones abiertas contra quienes dejaron sus puestos.
Esta revisión será relevante para determinar el tratamiento de sus finiquitos, pues el organismo debe conocer si existen responsabilidades o procesos pendientes antes de resolver los pagos correspondientes. La Presidenta provisional también anunció que las consejerías revisarán los perfiles de quienes ocupan puestos de decisión en las distintas áreas del instituto, sin descartar nuevas separaciones.
La salida de Taddei y los señalamientos sobre proveedores
La renuncia de Guadalupe Taddei, con efectos a partir del 26 de octubre, ocurrió después de que se difundieran cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés y relaciones entre personas vinculadas con el instituto y empresas proveedoras.
Entre los nombres que aparecieron en las publicaciones periodísticas está el empresario José Alfredo Hernández Casillas, relacionado con compañías que han participado en contratos con el INE. Los señalamientos dieron lugar a cuestionamientos sobre la relación entre proveedores y funcionarios, así como sobre los mecanismos de contratación y supervisión dentro del organismo electoral.