Momento de tensión se vivió este jueves en la carretera que une a Palmarejo con El Palmar Estación, municipio Emiliano Zapata, cuando habitantes de varias comunidades instalaron una barricada improvisada para frenar el paso de los autobuses de la línea Miradores. Con llantas ardiendo en el asfalto, los pobladores exigieron la salida definitiva de la empresa transportista, a la que responsabilizan por el reciente accidente en el que murió una estudiante del TEBAEV y más de 30 pasajeros resultaron heridos.
Para los habitantes, el tráfico accidente ocurrido la tarde del miércoles, no fue un accidente aislado sino la consecuencia de años de advertencias ignoradas sobre las condiciones mecánicas de las unidades.
Desde primeras horas del día, grupos de vecinos colocaron llantas en mitad de la carretera y les prendieron fuego. La situación se tensó cuando un conductor intentó avanzar pese al bloqueo. La gente rodeó la unidad y obligó al chofer a retroceder. Algunos manifestantes advirtieron que, si la empresa insiste en circular, las próximas unidades podrían no correr con la misma suerte.
Aunque el ambiente fue de confrontación, los pobladores insistieron en que su protesta es una medida desesperada ante la ausencia de respuestas oficiales y la constante sensación de vulnerabilidad al utilizar el servicio.
El descontento no sólo se centra en el accidente mortal, sino en una larga cadena de fallas mecánicas y reportes ciudadanos que, aseguran, jamás fueron atendidos por la empresa. La muerte de la joven estudiante habría sido, para muchos, el límite de una paciencia agotada.
Mientras la carretera seguía bloqueada, la Policía Municipal confirmó que el conductor involucrado en la volcadura fue presentado ante la Fiscalía para deslindar responsabilidades. Sin embargo, para los habitantes, ese sólo es el primer paso en un conflicto que, a su juicio, apenas comienza.