Minutos después del medio día de este viernes inició el primer viaje de pasajeros del Ferrocarril Interoceánico, el cual partió de la recién rehabilitada estación de Salina Cruz, en Oaxaca, con dirección a Coatzacoalcos, Veracruz.
308 kilómetros separan ambos puertos, distancia que en tren se recorrerá en un promedio de 8 horas, así lo promete la vía de comunicación que conectará a los estados de Veracruz, Tabasco, Chiapas y Oaxaca, pero que también significará una oportunidad de crecimiento económico al atravesar carga en el Istmo de Tehuantepec.
En este primer recorrido el presidente Andrés Manuel López Obrador acompañado de los gobernadores de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez; de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, y los secretarios de Marina, José Rafael Ojeda Durán, y SEDENA, Luis Cresencio Sandoval, se detuvieron en las cuatro estaciones rehabilitadas para hacer el respectivo corte de listón.
El viaje inaugural pasará por las estaciones Ixtepec, Mogoñé y Medias Aguas para después irse directo al puerto de Coatzacoalcos con un arribo estimado a las 21:00 horas.
El tren compuesto por cuatro vagones y una locomotora, transportará alrededor de 400 pasajeros entre todas las categorías de viaje: turista, ejecutivo y gerencial, será solo para la última clase que estará disponible la venta de alimentos en el servicio de cafetería.
De acuerdo con el vocero de Presidencia, Jesús Ramírez, esta forma de viaje se coloca como una más ecológica y sustentable. A diferencia del Tren Maya, el Ferrocarril Interoceánico no tiene un fin turístico, sino de movilidad, pese a que ambos trenes se interconectan en Tabasco.
La clase turística, que es a la que la prensa tuvo acceso, cuenta con un espacio suficiente entre los asientos, mesa retráctil para colocar alimentos, soporte para los pies y posibilidad de reclinar el asiento hasta una postura cómoda para intentar dormir.
Al menos en este primer viaje el aire acondicionado mantuvo un ambiente agradable, aunque en las paradas se apaga y deja subir la temperatura lo suficiente como para ser incómodo a los detractores del calor.
El baño de la clase turista cuenta con lo necesario, sin embargo, su falta de ventilación podría significar un problema, pese a que mantienen aromatizantes, la puerta parece no cerrar con facilidad, por lo que la privacidad también se vulneraría.