Turistas pidieron al Gobierno del Estado y a CONAGUA no saquear más la cuenca del río Atoyac, porque dijeron que es de los pocos afluentes en el estado de Veracruz que conserva sus aguas limpias y que sirve de atracción turística en estas épocas del año.
Apuntaron que sería catastrófico que sigan sacando agua para más empresas y zonas residenciales de Córdoba, cuando ellos tienen el dinero para la construcción de pozos profundos.
Este río, que nace de entre las rocas de la sierra Madre Oriental; exactamente en el lugar conocido como Ojo de Agua, donde los turistas disfrutan de esa agua verde esmeralda, de esa inmensa naturaleza que arropa este afluente y que permite mantener la frescura, hace que llegue gente de varios puntos del estado de Veracruz, pero también de Puebla, Tlaxcala, de la Ciudad de México y Querétaro.
Mientras se echaban su chapuzón, la familia Rangel, que llegó del Estado de México, expresó que a través de las noticias se informaron de que este río está amenazado por la constante contaminación por las empresas, zona abajo; que ha sufrido socavones, que se quieren llevar el agua a la ciudad de Córdoba; anotaron que esto ya no puede ser.
Expusieron que lo que hace falta es un proyecto ecoturístico sustentable para que visiten este río, que dejaría más recursos para estas comunidades ribereñas, que permitir que se enriquezcan algunos funcionarios.
Un claro ejemplo, comentaron, es este centro conocido como Playa La Junta, donde ofrecen cabañas, lanchas y equipo para realizar el deporte de Kayac; pero a escala muy pequeña.
Lo que hace falta es un proyecto donde se involucren los tres niveles de Gobierno, pero sin perder de vista la conservación del río, más no solo explotarlo.
Roberto Santopietro, que llegó desde Querétaro, expuso que esta agua helada que baja del volcán de Orizaba, los hace revivir, se olvidan de las aguas de las regaderas, los pone activos y disfrutan de la naturaleza.
Comentó estar maravillado de este río Atoyac, y lamentó que las autoridades gubernamentales pretendan saquear este afluente para cumplir intereses políticos o beneficiar a la clase acomodada.
En esta zona pueden visitar varios lugares, como la “Cueva del Diablo”, la presa Santa Anita, el mismo ojo del nacimiento del río, el balneario “La Maquinaria”, Playa Azul, Playa Dorada, entre otros.
Para comer, pueden llegar a degustar los ricos langostinos en la congregación General Miguel Alemán, donde existen una zona restaurantera, que por los estragos que ha sufrido este afluente y el mal estado de la carretera Córdoba-Paso del Macho, aseguran sus propietarios que sus ventas se han caído hasta en más de un 50 por ciento.
Confían que en esta Semana Santa, se recuperen y que ya no hagan más daño a esta cuenca del río Atoyac.