En el marco de la convocatoria emitida por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Coordinación Nacional de Protección Civil del Gobierno de México, la Universidad Veracruzana (UV), participó en el 1er Simulacro Nacional 2026, que se replicó de forma simultánea en sus cinco regiones.
El ejercicio que contempló la hipótesis de un sismo de magnitud 8.2 grados en la escala Ritcher con epicentro en las costas de Guerrero, fue coordinado por la Secretaría de Desarrollo Institucional y la Dirección del Sistema Universitario de Gestión Integral del Riesgo (SUGIR); tuvo por finalidad fortalecer la cultura de prevención y protección civil en la comunidad universitaria.
La actividad dio la oportunidad de evaluar la capacidad de respuesta ante un evento de gran escala; en la Unidad Central se movilizaron alrededor de mil 200 personas y se evacuaron cinco edificios hacia la misma cantidad de puntos de reunión previamente establecidos, en un tiempo aproximado de dos minutos.
Yolanda Francisca González Molohua, secretaria de Desarrollo Institucional, afirmó que estas actividades son esenciales para garantizar la seguridad de la comunidad universitaria.
“La difusión de la protección civil no debe quedarse en información teórica, sino practicarse constantemente para que se conozcan rutas de desalojo y zonas confiables”, enfatizó.
La directiva declaró que ejercicios de este tipo impulsan la organización colectiva y fortalecen la capacidad de colaboración de la comunidad ante situaciones de riesgo.
A su vez, Antero Borboa Lara, titular del SUGIR, compartió que en la coordinación del simulacro participaron brigadistas integrados en áreas de evacuación, búsqueda y rescate, combate de incendios y primeros auxilios, quienes conforman una fuerza de reacción de 208 personas.
“La práctica constante ayuda a reducir los tiempos de respuesta y a consolidar una cultura de prevención basada en la vinculación y el autocuidado”, aseguró.
Por su parte, Rafael Cadena Ahumada, de la Dirección de Proyectos, Construcciones y Mantenimiento, detalló que posterior al desalojo, una brigada integrada por una veintena de trabajadores evaluó posibles daños estructurales tras la contingencia.
“Entre las revisiones se incluyen la detección de fisuras, deterioro en vidrios, desplazamientos y otros indicios que puedan comprometer la seguridad de los edificios y del personal”, puntualizó.
Annette Margarita Gutiérrez Ruiz, coordinadora de Protección Civil del SUGIR, aseveró que el ejercicio refleja el nivel de organización en la UV, y la responsabilidad de académicos, administrativos y estudiantes.
“Acciones como esta ponen a prueba los tiempos de respuesta y mejoran los protocolos de actuación ante cualquier eventualidad”, manifestó.
Finalmente, Georgina Pablo Bello y Luz Minerva Durán Gómez, integrantes de la misma dependencia, coincidieron en que el ejercicio brindó certeza y claridad sobre cómo reaccionar en medio del nerviosismo que genera una situación real.