Tras varias semanas de movilizaciones, integrantes del Frente de Acción Revolucionaria (FAR) anunciaron que este miércoles lograron sostener una reunión con el titular de Comercio municipal, Fernando Trueba, con el fin de exigir un alto al hostigamiento que, aseguran, han sufrido sus compañeras vendedoras por parte de los inspectores.
El representante del FAR, Gaudencio Brito Flores, explicó que el encuentro se consiguió a través del secretario del alcalde, Jesús Rubiera, aunque la reunión fue, en sus palabras, "un tanto ríspida".
Sin embargo, como primer acuerdo, las autoridades municipales se comprometieron a realizar este miércoles una inspección directa en los puntos donde se instalan los vendedores.
"Lo único que pedimos es que los inspectores ya no se metan con nuestras compañeras. Ellos saben cómo han trabajado siempre, y eso es lo que queremos que se respete", subrayó Brito Flores.
El representante también denunció un nuevo acto de hostigamiento, ocurrido este mismo miércoles, cuando una vendedora fue seguida por inspectores mientras se dirigía al centro a comprar mercancía. "Parecía que alguien quería echarle gasolina al fuego. Esto ya fue reportado a las autoridades", señaló.
Aclaró que los vendedores del FAR ya conocen las calles donde pueden colocarse, y que varios de sus compañeros ejercen el comercio de forma itinerante, es decir, no se establecen en un solo lugar.
Sin embargo, puntualizó que algunas vendedoras, sobre todo adultas mayores, necesitan quedarse fijas debido a su edad y condición física.
"No estamos pidiendo privilegios, sólo respeto por la forma en que hemos trabajado desde hace muchos años", insistió.
Finalmente, advirtió que, si no hay un cambio en la actitud de los inspectores, las protestas continuarán.
"Si mañana se arregla todo, ahí queda. Pero si sigue igual o no les llaman la atención, vamos a seguir marchando. La lucha sigue hasta lograr que respeten a nuestras compañeras y compañeros", concluyó.