Veracruz registró este año mil 700 nuevos diagnósticos de VIH, informó el secretario de Salud, Valentín Herrera Alarcón, quien reconoció que la tendencia al alza obliga a ajustar las estrategias de prevención.
“Los números sí son preocupantes en VIH; solo en este año vamos mil 700, pero les puedo decir que no ha faltado buena intención por parte de la Secretaría de Salud. Hay información en todas las formas, hay tratamientos preventivos en todas las formas”, aseguró.
El funcionario sostuvo que la dependencia mantiene campañas informativas y acceso a esquemas de prevención combinada, así como medicamentos antirretrovirales, con el objetivo de reducir nuevos contagios y garantizar continuidad en la atención de las personas diagnosticadas. Herrera Alarcón destacó que los avances terapéuticos permiten modificar el curso de la infección cuando las personas acceden a tratamiento y lo sostienen de manera regular. “Tratamientos hay y sabemos que un paciente con VIH puede estar asintomático por muchos años”, explicó, al señalar que la estrategia estatal se basa en diagnóstico oportuno, prevención combinada y disponibilidad de antirretrovirales.
Advirtió que este fenómeno ya se observa en distintos países y que, de no contenerse, impactará la capacidad de respuesta de los sistemas de salud frente a infecciones comunes. “Antes de que termine esta década vendrá otra pandemia, que se llama resistencia a los antibióticos; ya está empezando, pero en el 2030 esto será una pandemia a nivel mundial”, alertó, al referirse al incremento de bacterias que dejan de responder a los tratamientos habituales.
Expuso que la comunidad científica busca nuevas fórmulas para enfrentar la resistencia antimicrobiana, aunque reconoció que las alternativas disponibles todavía son limitadas y no aplican para todas las infecciones. “Se están tratando de hacer cosas, hacer los antibióticos con las mismas bacterias que producen las infecciones; vulgarmente dicho: darles una sopa de su propio chocolate, pero esto no sirve para todos”, añadió.
Herrera Alarcón señaló que la evolución de la resistencia a los antibióticos obligará a revisar protocolos, fortalecer la vigilancia epidemiológica y ajustar el uso de medicamentos en los distintos niveles de atención, con énfasis en la prescripción responsable. Afirmó que el sistema de salud tendrá que prepararse con mayor anticipación para enfrentar infecciones que, en el futuro cercano, podrían requerir terapias más complejas y costosas.
El titular de la Secretaría de Salud sostuvo que tanto el incremento de diagnósticos de VIH como el avance de la resistencia antimicrobiana forman parte de los retos que deberán atenderse de manera simultánea, combinando prevención, educación, diagnóstico oportuno y disponibilidad de tratamientos, para evitar un mayor impacto en la población en los próximos años.