El puerto de Veracruz fue sede de una de las reuniones bilaterales de seguridad más importantes entre México y Estados Unidos de los últimos años. Del 19 al 22 de julio, altos mandos de las Fuerzas Armadas de ambos países sostuvieron una cumbre de trabajo para fortalecer los mecanismos de cooperación militar y de seguridad regional.
El encuentro se desarrolló en el marco de los mecanismos de cooperación bilateral militar vigentes desde 2016, los cuales contemplan reuniones periódicas para revisar avances, definir prioridades y coordinar acciones frente a riesgos compartidos que afectan a ambas naciones.
La delegación mexicana estuvo encabezada por el Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina; el General Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional. En tanto que por Estados Unidos participó el General Gregory M. Guillot, comandante del Comando norte de Estados Unidos (USNORTHCOM).
También asistieron integrantes de los equipos de planeación estratégica, operaciones y cooperación internacional de ambas instituciones militares.
Los principales temas
De acuerdo con la información difundida por la Secretaría de Marina, durante las mesas de trabajo se analizaron:
Fortalecimiento del adiestramiento conjunto.
- Intercambio de información estratégica.
- Coordinación en operaciones concurrentes.
- Empleo de sistemas aéreos no tripulados.
- Seguridad marítima.
- Protección de rutas marítimas de interés común.
- Cooperación para enfrentar amenazas transnacionales.
Asimismo, las delegaciones revisaron los avances de la Iniciativa de Seguridad y Protección Marítima para América del Norte (NAMSI), mecanismo mediante el cual ambos países coordinan acciones para fortalecer la vigilancia marítima bajo principios de reciprocidad, confianza mutua, responsabilidad compartida y respeto a la soberanía nacional.
En la información difundida por la Secretaría de Marina, el general Gregory M. Guillot destacó que la seguridad de América del Norte depende de una relación sólida entre México y Estados Unidos y de la capacidad de ambos países para actuar con objetivos comunes frente a amenazas regionales.
Por su parte, las autoridades mexicanas reiteraron que la cooperación bilateral continuará desarrollándose con pleno respeto a la soberanía nacional, principio que rige todos los mecanismos de colaboración entre ambas naciones.
Aunque no se anunciaron nuevos acuerdos específicos ni la firma de convenios, la reunión permitió:
- Refrendar los mecanismos permanentes de cooperación militar.
- Actualizar la agenda bilateral en materia de seguridad.
- Consolidar el intercambio de información estratégica.
- Fortalecer la coordinación en seguridad marítima.
- Mantener la cooperación en capacitación y operaciones conjuntas.
La elección de Veracruz como sede no fue casual. La entidad alberga la Heroica Escuela Naval Militar de Antón Lizardo, considerada uno de los principales centros de formación naval del país y un punto estratégico para las operaciones de la Armada de México en el Golfo de México. Su ubicación también convierte al Estado en un punto clave para la coordinación en materia de protección marítima, combate a actividades ilícitas y respuesta ante amenazas que afectan la seguridad regional.