Mujeres que sufren violencia vicaria se manifestaron afuera de la Ciudad Judicial de Orizaba para exigir que se revise el juez Germán Jiménez Oceguera, quien no resuelve de manera pronta ni expedita y, en algunos casos, ha decidido dejar a los menores de edad con sus victimarios.
Con cartulinas que mostraban diferentes consignas para acusar lo complicado que es acceder a la justicia, exigieron también el respeto a las víctimas menores de edad, quienes forman parte fundamental de los procesos como sujetos de derecho y no como objetos. “Pedimos que no sufran más las violaciones a sus derechos humanos, ya que las autoridades accionan u omiten que se interpongan recursos que admitan cada uno de los datos o medios de prueba, donde las carpetas de investigación penales o civiles están mal integradas, mal investigadas y hasta mal juzgadas por un Juez de Control”.
Mencionaron que la falta de un juicio integral revictimiza a los infantes, pues cuando declaran les aplican estándares de prueba que no concuerdan con su edad, sino como si fueran adultos. Por ello, solicitaron que se respalde el testimonio de los hijos con personal psicológico capacitado en la atención de niños y adolescentes. “Cuidando el interés superior del menor como prioridad, y no a conveniencia del agresor que corrompe a las autoridades por mera conveniencia. También exhortamos al honorable Tribunal de Disciplina a informarnos de sus visitas a los jueces de este órgano jurisdiccional, para realizar diligencias en Orizaba que nos mantengan informadas a la comunidad usuaria y poder colocar las quejas pertinentes”.
Sostuvieron que los juzgadores de manera constante vulneran los derechos de las niñas, niños y adolescentes al no escuchar sus voces cuando dictan sentencias, lo que afecta el bien jurídico tutelado y desprotege el interés superior de la infancia.