La escalada de hechos violentos registrada en carreteras del país provocó que más del 60 por ciento del transporte de carga suspendiera operaciones de manera preventiva, ante el temor de nuevos ataques y la falta de condiciones de seguridad.
Lauro Rincón, dirigente de la FEMATRAC, señaló que el sector es uno de los más vulnerables cuando se presentan escenarios de violencia, ya que los operadores permanecen expuestos durante largos trayectos sin protección suficiente. Ante este panorama, mencionó, diversas empresas y organizaciones decidieron resguardar unidades y operadores, priorizando la integridad del personal por encima de las afectaciones económicas.
Advirtió que la inseguridad no sólo impacta al sector, sino a toda la cadena de suministros, lo que podría generar retrasos en la distribución de mercancías. Opinó que de mejorar las condiciones de seguridad, las actividades podrían retomarse de manera gradual en los próximos días.