Por casi dos meses, padres de familia vivirán en la calle para poder obtener una ficha de preinscripción para sus hijos, en las dos únicas escuelas públicas que hay en el fraccionamiento Lagos de Puente Moreno, que tiene más de 30 mil habitantes.
Apenas terminaron las fiestas de Año Nuevo y decenas de personas corrieron el dos de enero a formarse afuera de los planteles de educación básica, pese a que los trámites se harán pasado el 15 de febrero.
Sin importar el sol, la lluvia, el viento o cualquier inclemencia, los vecinos dijeron que estarán allí para no perder el lugar para sus pequeños.
De no quedar en la primaria “Frida Kahlo” o en el jardín de niños “Mateo Oliva Oliva”, la otra opción que tienen es inscribir a los pequeños en escuelas de El Tejar, de Medellín de Bravo, cuya ruta caminado es peligrosa, o en los planteles de la colonia Puente Moreno, del puerto de Veracruz, en donde tendrían que pagar taxis.
Lucía de Jesús Mendoza Pérez, es una de las madres que hace fila desde el dos de enero a las seis de la mañana.
Para que las 41 personas formadas no pierdan su lugar, ella lleva una lista con los nombres de cada uno de los padres que montan guardia por horas, vigilando que nadie se meta.
Los que deben ir a trabajar dejan una silla marcada con los generales del niño, cuando regresan de sus labores ellos se quedan a cuidar para que las personas que cuidaron en la mañana vayan a descansar un rato.
La cosa no es para menos, el municipio de Medellín de Bravo es el de mayor crecimiento, en número de habitantes de todo el estado de Veracruz, con un 13 por ciento anual, por arriba de la media nacional.
Tan sólo su zona de fraccionamientos conformada por Puente Moreno, Lagos de Puente Moreno, Arboleda San Ramón, Arboleda San Miguel y Arboleda Campestre tienen más de 70 mil habitantes, muchos más que ciudades enteras de la entidad como Fortín de las Flores.
Pese a que empresas como Urbanizadora Medellín, del magnate Luis Barquín, sigue construyendo casas, no se ha proyectado la construcción de nuevas escuelas para abatir el déficit.
En Puente Moreno sólo hay un jardín de niños y una primaria pública, al igual que en Lagos de Puente Moreno, Arboleda San Ramón y en Arboleda San Miguel.
Esos ocho planteles son insuficientes para el número de pobladores, lo que obliga a los ciudadanos a hacer sacrificios como el de Lucía de Jesús que está dispuesta a pasar dos meses de su vida sentada en una banqueta para que su hijo logre la preinscripción.
Así como ella, decenas de padres esperan día y noche, duermen sentados, cubiertos con una cobija, en sillas de plástico y madera, con la esperanza de lograr que sus pequeños vayan a estudiar sin que sea una carga económica y de tiempo para ellos.
Sin embargo, está lejos la solución pues los fraccionamientos siguen construyéndose en la ciudad y la demanda aumenta todos los días.