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Sección: Estado de Veracruz

Xalapa ha tenido equipos de futbol profesional pero… cuestan un dineral

- En una temporada del Xalapa 777, en tercera división, se perdió un millón de pesos, relata Teodoro Cortés

- El dueño fue jugador de los Tiburones Rojos en los años 80, pero su mejor inversión fue la “ayuda divina”

- En su temporada quedó en los últimos lugares pero alcanzó grandes satisfacciones

Julián Rodríguez Xalapa, Ver. 15/05/2026

alcalorpolitico.com


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A lo largo de los años han surgido muchos equipos para representar a Xalapa en el balompié profesional de Tercera y Segunda División, pero quienes han estado al frente reconocen que sostener un equipo no es nada fácil. Uno de los últimos conjuntos que representó a la Capital del Estado fue el Xalapa 777, que desafortunadamente concluyó en los últimos sitios de su sector, reconoció su presidente Teodoro Cortés Zárate, quien cargó con el peso económico sufriendo pérdidas cercanas al millón de pesos.

Y es que los gastos que se generan para mantener a un plantel en este circuito se requiere un fuerte soporte económico. “Yo me gasté 750 mil pesos porque nos suspendieron 9 jornadas, pero normalmente, con una buena organización, el gasto promedio por año es de alrededor de 2 millones de pesos”, dijo.

Hizo números. “Si no tienes franquicia la renta por temporada te cuesta alrededor de 150 mil pesos, además tienes que pagar 70 mil pesos por inscripción; cantidad similar por cambio de sede y por cambio de nombre otros 60 mil”, expuso.

El exjugador de los Tiburones Rojos de Veracruz en la década de los 80 continuó diciendo: “También hay gastos fuertes en el registro de jugadores, ya que cada credencial valía en ese entonces 5 mil pesos, que multiplicado por 30 elementos nos da un costo de 150 mil pesos”.

“También hay que pagar arbitraje cuando se juega de local, el cual cuesta 8 mil pesos y cubrir los viajes de visitante a las distintas sedes del Estado y de otras partes del País”, añadió.

Siendo un equipo profesional se vio obligado a pagar a sus jugadores. “Desafortunadamente no tuve presupuesto para pagar a jugadores y al cuerpo técnico. Era mi deber, se los hice saber y no hubo problema, todos me apoyaron y seguimos adelante”, sostuvo.

Reconoce que recibió un apoyo ínfimo, pero lo agradece. “El 10 por ciento de los jugadores me apoyó y pagó su registro. También recibí la ayuda de destacados técnicos que no me cobraron ni un centavo y por lo cual estoy muy agradecido“. Negó que lo vio como negocio. “No, de ninguna manera. Sé que esto se puede administrar como negocio cobrando mensualmente a los jugadores 5 mil pesos; además se les pide por registro 15 mil pesos y con ello cubres la nómina mensual”.

Afirma que tener un equipo de Tercera siempre fue un sueño, no un capricho. “Siempre tuve el deseo de tener un equipo profesional y gracias a Dios las cosas se dieron, de hecho, este proyecto tenía 3 objetivos: el primera era ser protagonista y luchar por el título, pero aquí literalmente nos fue de la patada. Nos recetaron muchas golizas y fuimos antepenúltimos del grupo. Claro, también tuvimos algunos triunfos milagrosos que quedaron grabados en mi corazón. El objetivo 2 era apoyar a los jugadores y así sucedió, ya que el 90 por ciento eran de escasos recursos económicos y de una u otra manera se les cubrió gran parte de sus gastos y con ello cumplieron su sueño de jugar profesionalmente. Y el tercer objetivo también se cumplió: Dios me escuchó nuevamente y me concedió este deseo que parecía algo imposible de lograrse”.

Asimismo, la preparación de sus jugadores no siempre fue el idóneo. “Muchos jugadores trabajaban como pintores, vendían volovanes, eran albañiles, pero también teníamos grandes estudiantes. Por lo anterior, no era su prioridad el entrenamiento y a nivel profesional si no te preparas adecuadamente sucede lo que nos pasó a nosotros. Pero eso sí, se morían en la cancha defendiendo su playera y por ello rescatamos algunos triunfos”.

Aunque no tuvo quien le echara la mano en este mundo terrenal, agradece el apoyo divino. “A Dios y a mis Angelitos Galácticos, por eso la playera del Xalapa 777 está llena de simbolismos sagrados y divinos. No tuvo marcas comerciales, sólo tiene el sello de Dios”.

No se considera una persona adinerada, pues no olvida esos inicios cuando hasta viajaba a muchos lugares en aventones. “Cuando viajábamos de chicos en aventón lo hacíamos sin un centavo en la bolsa. Siempre llegábamos a la meta. Nos divertíamos, gozábamos y de paso siempre había gente que nos apoyaba en el camino. Incluso nos daba dinero y creo que a toda esa gente la mandaba Dios, porque él siempre está pendiente de sus hijos”, expresó.

Prueba de ello es que en sus objetivos de vida estaba jugar con los Venados de Mérida, que en 1984 militaba en la Segunda División. “Después de desear ir a Mérida por 2 o 3 meses para probar suerte con los Venados y no viajar por no tener dinero, vino el milagro: llegó un amigo a mi casa, donde acostumbraba a jugar póker con varios de ellos y tras ganarle unos pesos me apostó un boleto hacia Mérida que acababa de encontrarse; se lo gané con todo y su playera y al día siguiente partí hacia Yucatán”, recordó y reía al recordar ese momento.

Hombre de fe concluyó diciendo que: “Así fue el Milagro del Xalapa 777, surgió de uno de ellos, de un deseo y, aunque recibimos muchos goles, regresábamos a Xalapa, felices, muy felices porque otra vez llegamos a la meta, como cuando pedíamos aventones”, concluyó.

Los representativos xalapeños

Los equipos que han representado a Xalapa en el balompié de paga inició con los Delfines de la Universidad Veracruzana, luego siguieron el Deportivo Universitario Xalapeño (DUX), UV Xalapa, Xalapa FC, Xalapa AC, los “Piques”, Delfines de Xalapa, América Xalapa, Atlético Xalapa, IVES, Industriales, FICUMDEP, Coyotes de Xalapa, Búhos, Hilanderos y Xalapa 777, sin contar a los Cañoneros FC que, aunque jugaban sus encuentros aquí, tenían sus entrenamientos en Veracruz, así como a los Académicos de Xalapa, que participó en la Liga Nacional de Balompié Profesional, no afiliada a la Federación Mexicana de Futbol (FMF), pero hay que reconocer que ha sido el último que casi llenó el graderío del “Antonio M. Quirasco”.

Aunque han desfilado muchos equipos y algunos han dado grandes satisfacciones a la afición xalapeña, ninguno de ellos, desafortunadamente, ha permanecido por mucho tiempo, a excepción de Búhos o Estudiantes de Xalapa, que participaron en la Tercera División alrededor de 11 años.

Es cierto que otros como el DUX, UV Xalapa y Delfines de Xalapa son los que le han dado una identidad a nuestra ciudad, incluso los cetáceos presentaban llenos, la razón: el equipo se integró en su mayoría con xalapeños, chicos de los barrios de la capital, de hecho, lograron el ascenso a la Segunda División tras perder en la final con los “Brujos” de San Francisco del Rincón, que ese título lo llevó a la Segunda División “A”.