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Semana de la Ciencia
Universidad Anahuac

Sección: V?a Correo Electr?nico

Y ¿quién es responsable de tanta delincuencia organizada?

Inocencio Mart?nez Cortes 01/02/2011

alcalorpolitico.com

¿La iglesia? ¿El gobierno? ¿La sociedad?

Algunos vemos con preocupación a la delincuencia organizada, como un fenómeno extraterrestre, por no saber quienes son, donde viven, a que se dedican, solo tenemos información de oídas entre nosotros, pero a ciencia cierta, nadie sabe, parece que vienen del planeta Marte, como si fueran seres invisibles e inmunes a las armas que usan los seres humanos.

Ahora que está de moda las balaceras en el país y Xalapa, a cualquier hora y en cualquier lugar de la ciudad y leemos, escuchamos que caen y caen capos, jefes, subjefes y demás de la denominada delincuencia organizada, sin proporcionar datos de quienes son, a que familia pertenecen, su actividad, escolaridad o religión, para ubicarlos perfectamente y saber con quien tratamos cotidianamente. Pues parece que asesinan o encarcelan uno y aparecen diez.

Mi pregunta es, ¿quien falla? Si es la iglesia por no mantener a la feligresía dentro del redil, pues entonces exijamos cumplimiento a su menester, por que se les da registro para que desarrollen una actividad y si no la cumplen entonces que respondan.

Si falla el gobierno, de igual forma, debe la autoridad dar la cara, para asumir su responsabilidad, por que no nos informa cuando menos el grado de escolaridad de los delincuentes, para conocer quienes son, el por que no terminaron los estudios o por que no ejercen la profesión, tan barata que nos la proporciona el gobierno (ajá), pues nuestro derecho al estudio es una conquista revolucionaria y desaprovecharla en actos ilícitos, como que no debe ser para el aplauso de la sociedad y respeto de quien la proporciona. ¿Que no?

Si es la sociedad la responsable, entonces el asunto se torna delicado, por que no hay motivo para permitir que nuestros hijos y parientes se involucren en actividades ilícitas, solo para satisfacer emociones eventuales, que los lleven derechito a la muerte, mostrándose como un mal ejemplo para nuestras generaciones.

Desde luego que hay que reconocer el hartazgo de vivir con el pie en el pescuezo, derivado del repudio generalizado a la clase gobernante, pero con una buena orientación religiosa y una educación, acompañado de la garantía de llegar a ejercer la profesión que anhelamos, no habría necesidad de querer hacerse rico de la noche a la mañana.

Advierto un descuido de la autoridad y de la iglesia, ellos no saben a ciencia cierta en donde andamos y que hacemos, la iglesia nos confirma, nos bautiza, pero no sabe que hace ese niño que ha entrado y aceptado ser parte del redil.

La autoridad nos educa, nos enlista para las armas, pero se olvida de nosotros, jamás se ocupa en saber el grado de educación que alcanzamos, por que no terminamos y en el caso de terminar, en que nos empleamos, como que ¿hay una deuda para con la sociedad? ¿Que no?
La sociedad también tiene su grado de responsabilidad, a veces no sabemos en donde andan nuestros hijos, quienes son sus amigos, sus sueños, anhelos y ya grandecitos sus aspiraciones, saber el porque no progresan o en su caso por que de repente dan el salto en el progreso. El colmo es saber y no decir nada, para ayudar a que no se vuelvan un cáncer social.

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