A más de 2 meses de los primeros reportes, no se han registrado nuevos ataques del felino que causó alarma en la zona rural de Coatzacoalcos tras matar crías de búfalo, becerros y otros animales de granja.
Los hechos que encendieron la alerta ocurrieron entre finales de julio y principios de agosto, cuando en apenas 2 semanas se contabilizaron al menos 3 ataques atribuidos a un posible jaguar negro. Todo comenzó en la congregación Guillermo Prieto, donde vecinos afirmaron haber visto al animal rondando los potreros.
El último ataque confirmado data del 10 de agosto; el primero se reportó el 21 de julio. En ese periodo, el felino habría cobrado la vida de por lo menos 10 ejemplares, de acuerdo con los informes recopilados por las autoridades locales y el agente municipal Ángel González González.
Un médico veterinario zootecnista legista corroboró en su momento que una de las crías de búfalo presentaba heridas compatibles con las de un felino de unos 90 kilogramos. Además, varios pobladores aseguraron haber visto al animal de color negro, lo que reforzó la hipótesis de que se trataba de un jaguar o pantera.
Aunque algunos activistas propusieron su captura para evitar más pérdidas, no se confirmó si el ejemplar fue atrapado o si migró hacia otra región. Para los habitantes rurales, su presencia sigue siendo un misterio, pues insisten en que ese tipo de felino no es común en el sur de Veracruz.