Luego de que la Cámara de Diputados rechazó la Reforma Electoral impulsada por el Ejecutivo federal, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que enviará al Congreso un Plan B cuyo eje será reducir el gasto público destinado a congresos locales y ayuntamientos, con el propósito de redirigir esos recursos a obras y necesidades sociales.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que la nueva iniciativa mantiene el objetivo central de la propuesta original: disminuir lo que consideró privilegios asociados al uso de recursos públicos en distintos niveles de gobierno. “Yo me comprometí que iba a enviar una reforma que tuviera que ver con lo que pedía la gente, y yo cumplí, primero. Y, segundo, pues es muy importante ver quién votó por que disminuyan los privilegios”, dijo.
La Presidenta sostuvo que el planteamiento busca intervenir en el gasto que realizan congresos estatales y gobiernos municipales, mediante límites presupuestales y ajustes en el número de cargos en los cabildos. “Entonces, ¿en qué consiste el Plan B? En lo mismo: seguir disminuyendo los privilegios. Tiene un objetivo: seguir disminuyendo los privilegios de aquellos que todavía tienen acceso a los recursos públicos”, afirmó.
Pondrán tope a Congresos
Sheinbaum explicó que una de las primeras medidas será establecer un tope máximo al presupuesto que los estados destinan a sus congresos locales. “La primera propuesta –que ya lo habíamos hecho, aquí la había presentado–(es) poner un tope máximo a lo que deben destinarse de los presupuestos a los Congresos locales, al Senado de la República (...) la Cámara de Diputados tiene su presupuesto, pero el Senado tiene bastante más presupuesto”, señaló.
La mandataria indicó que los recursos que se liberen con estos ajustes permanecerían en las entidades o municipios para financiar obras públicas y atender necesidades locales. “¿Qué se haría con este recurso? Se queda en el Estado, se queda en el municipio. ¿Para qué? Para las necesidades de la gente”, expuso.
Disminuirían regidores y síndicos
Durante la conferencia, la titular del Ejecutivo presentó datos sobre el presupuesto de los poderes legislativos estatales y el número de regidores en distintos municipios del país, con el fin de ilustrar el gasto que implican estos cargos. “¿Saben cuántos regidores tiene Acapulco? Porque al final de cuentas ves, te dicen, no sólo es lo que ganan, sino todo lo que cuesta. O sea, no sólo el salario, sino un entorno. ¿Cuántos regidores tiene Acapulco? 20; Monterrey, 28 regidores; Puebla, 23 regidores. ¿Ustedes creen que realmente se necesiten tantos regidores?”, planteó.
Sheinbaum también cuestionó el número de síndicos en algunos municipios y el costo administrativo que implican estos cargos para los ayuntamientos. “Hay municipios que tienen 3 síndicos, que son los tesoreros, digamos, ¿para qué tienen 3? Y la verdad es que el País no lo necesita”, señaló.
La Presidenta sostuvo que la reducción del número de regidores permitiría liberar recursos para infraestructura municipal. “Entonces, por ejemplo, si Monterrey tuviera 10 regidores, ¿a dónde sería ese recurso? Al municipio de Monterrey para obra pública. Si Acapulco tiene 20 regidores y le ponemos un límite ¿A dónde iría ese recurso? A obra pública del municipio”, volvió a decir.
También mencionó que en algunos casos el ingreso total de los funcionarios municipales supera el salario reportado oficialmente debido a bonos o apoyos adicionales. “Porque sí, somos una República federativa y los estados son autónomos, y somos parte de una República, pero lo que no puede haber es excesos. Y luego regidores que ganan más que la Presidenta aún todavía, porque formalmente tienen salarios de 20 mil pesos. Pero es el bono y el apoyo para el ‘no sé qué’, y el apoyo para el ‘no sé cuánto’, y el apoyo para el ‘no sé cuánto más’. Y acaban con salarios de 500 mil pesos mensuales”, afirmó.
Enviará su propuesta
Sheinbaum adelantó que el Plan B será enviado al Congreso el próximo lunes y que su contenido se encuentra en revisión para definir si incluirá modificaciones de carácter constitucional. “La vamos a enviar el lunes terminando y pues ya vamos a ver a qué Cámara le enviamos. Y yo espero pues que pase. Si no pasa, tampoco pasa nada”, dijo.
Durante la conferencia, la mandataria también negó que el rechazo de la reforma electoral original represente una derrota para su administración. “El que no se haya aprobado no es una derrota, yo estoy muy satisfecha. Todo lo contrario, la gente sabe que uno no está dispuesto a negociar todo”, afirmó.
Sostuvo que la votación permitió evidenciar las posiciones de los distintos grupos políticos frente a la propuesta. “Se votó, claramente vimos quién votó, quién no votó, eso lo ve la gente y eso es suficiente”, señaló. Cuestionada sobre si el Plan B requerirá cambios constitucionales, Sheinbaum respondió que ese aspecto aún se analiza. “Pues es lo que se va a presentar el lunes, están todavía evaluando de aquí al domingo”, explicó.
También detalló que el mecanismo propuesto para limitar el gasto legislativo partiría del cálculo del promedio nacional del presupuesto destinado a congresos estatales y el número de diputados locales. “Tomas a todos los diputados locales del País y todos los presupuestos que van a los Congresos, divides el presupuesto de todos los congresos entre todos los diputados locales, y eso te da una media”, explicó.
Con base en ese promedio, agregó, se identificarían los casos en los que el gasto legislativo se encuentra por encima del nivel calculado para establecer mecanismos de regulación. “Lo que estaría por encima de esa media y también el número de población del país es lo que, digamos, estaría sobre los excesos y se regularía”, concluyó.