El estado de Veracruz cerró 2025 con un comportamiento positivo en su actividad industrial, impulsado principalmente por el sector extractivo, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Según el Indicador Mensual de la Actividad Industrial por entidad Federativa, durante diciembre la entidad registró un crecimiento mensual de 1.0 por ciento en términos reales respecto a noviembre, con cifras desestacionalizadas. En comparación anual, el incremento fue de 2.9 por ciento frente al mismo mes de 2024.
Al considerar cifras originales, el avance anual de la actividad industrial en Veracruz fue de 4.2 por ciento, aunque con un desempeño desigual entre sus sectores. La minería se consolidó como el principal motor, con un crecimiento de 31.2 por ciento anual, ubicando al Estado entre los más dinámicos del País en esta actividad.
En contraste, otros rubros mostraron retrocesos. La construcción registró una caída de 0.7 por ciento, las industrias manufactureras disminuyeron 1.9 por ciento y el sector de generación y suministro de electricidad, agua y gas descendió 3.4 por ciento.
A nivel nacional, Veracruz se mantuvo en una posición intermedia. Si bien reportó crecimiento, quedó por debajo de entidades con mayores repuntes mensuales como Quintana Roo, Colima y Campeche. En la comparación anual, también fue superado por estados como Colima, Hidalgo y Sinaloa.
Pese a ello, la entidad destacó en el rubro minero, colocándose entre los principales estados del país junto a Tamaulipas, Estado de México, Chiapas y Yucatán, lo que refleja el peso de las actividades extractivas, particularmente las relacionadas con hidrocarburos.
El comportamiento industrial del estado evidencia una fuerte dependencia de este sector, lo que ha permitido sostener el crecimiento general. No obstante, la contracción en áreas como la manufactura y la construcción plantea retos en términos de generación de empleo y fortalecimiento del mercado interno.
En el balance nacional, Veracruz aportó 0.17 puntos porcentuales a la variación total de la actividad industrial en México, lo que confirma su relevancia dentro del panorama económico, aunque aún por debajo de entidades con mayor peso industrial como Nuevo León y Jalisco.