Nuevos asentamientos humanos en zonas de alto riesgo podrían provocar desastres, principalmente en el cañón La Carbonera del municipio de Nogales, tras los incendios forestales registrados recientemente.
El ambientalista Ricardo Rodríguez Deméneghi refirió que se lleva a cabo un monitoreo permanente en las áreas siniestradas de éste y otros municipios como Tequila y Magdalena. El crecimiento de asentamientos humanos en zonas afectadas por incendios genera riesgos tanto para los pobladores como para las autoridades que lo permiten. Recordó que se había pronosticado la posibilidad de deslizamientos de tierra por la pérdida de vegetación en barrancas, laderas o pendientes.
El pasado viernes se reportó un deslizamiento menor en el municipio de Calcahualco, además de pequeños deslaves registrados en distintas regiones del Estado donde ocurrieron incendios. Otro deslizamiento ocurrió en la zona de barrancas hacia el río Los Pescados; aunque estos eventos no han sido de gran magnitud, confirman la inestabilidad del suelo en las zonas afectadas por los incendios
Rodríguez Deméneghi detalló que el caso más preocupante es el cañón La Carbonera, ubicado detrás del municipio de Nogales, donde aumentó la presencia de asentamientos humanos en la parte baja. Dicha zona fue afectada por incendios forestales en los últimos 3 años, lo que dejó un suelo vulnerable e incapaz de retener agua durante la temporada de lluvias. Rodríguez Deméneghi hizo un llamado a las autoridades municipales para supervisar la zona Los Hilos de Plata, dentro del mismo cañón, a fin de identificar riesgos.