Usuarios del Servicio Urbano de Xalapa (SUX) manifestaron su rechazo al incremento en las tarifas del transporte público, aplicado este lunes 26 de enero, al considerar que la medida afecta de manera directa la economía de las familias xalapeñas.
El reciente ajuste al costo del pasaje ha generado inconformidad y preocupación entre los habitantes de la Capital veracruzana, quienes señalan que el aumento no se ve reflejado en mejoras al servicio. Aunque algunos sectores reconocen que el alza podría estar relacionada con la inflación, la mayoría de los usuarios coincide en que las condiciones de las unidades y el trato de los conductores continúan siendo deficientes.
Para la ciudadana Emilia Olivares, una de las principales problemáticas es la actitud de los choferes hacia los adultos mayores, así como el estado de los autobuses.
“El conductor de ese autobús, se suben las personas, adultos mayores, pues no avisaron fue imprevisto que aumentarán el pasaje y se enoja de que no traen el peso y los baja. Bajó como a 3 usuarios, no se me hace justo porque son adultos mayores (...) de 9 a 12 pesos si subieron mucho y honestamente la situación ahorita no está y las unidades están pero pésimas”
Por su parte, Carlos Velasco señaló que el impacto económico es constante, ya que diariamente utiliza varias unidades para trasladarse. “Ya repercute en el bolsillo”, comentó, señalando que las tarifas se han fijado en 7 pesos para el boleto preferencial y 12 pesos para el general.
En tanto, la señora Vicky Quirasco calificó el aumento como injusto, sobre todo para personas de escasos recursos, madres que viajan con niños y habitantes de comunidades rurales que acuden a la ciudad para vender sus productos.
“Hay personas de escasos recursos que a veces no tienen ni para su pasaje”, afirmó, sugiriendo que una tarifa de 10 pesos habría sido más razonable.
Una de las quejas más frecuentes entre los usuarios no sólo se centra en el costo del pasaje, sino también en las malas condiciones de las unidades y el trato de los conductores, a quienes califican de groseros y pedantes. Los autobuses, aseguran, se encuentran en condiciones “pésimas”.
Asimismo, personas de la tercera edad han expresado su sorpresa ante el incremento, al no haber sido informadas previamente. Una residente de la colonia Miguel Alemán relató su frustración al tener que buscar monedas adicionales para completar el pasaje, señalando además que la falta de servicio los domingos complica aún más la situación.
Aunque existe molestia generalizada, algunos usuarios reconocen factores como el aumento en el precio de la gasolina y la devaluación del peso como posibles causas del ajuste tarifario. No obstante, el llamado principal a las autoridades estatales es supervisar las tarifas y garantizar que cualquier incremento vaya acompañado de una mejora real y proporcional en la calidad del servicio.