Debido a secuelas del COVID-19, en el Centro de Rehabilitación Integral de Orizaba (CRIO) se ha tenido un aumento en la solicitud de consultas, indicó la directora de este organismo, Angélica Andrade Navarro.
Comentó que en un inicio vieron un aumento en las consultas del área psicológica por problemas emocionales que causó la pandemia debido al confinamiento y también por la misma enfermedad que dejó problemas respiratorios en muchas personas.
Sin embargo, indicó, el coronavirus dejó también otras secuelas en quienes lo padecieron, como fatiga crónica y pérdida de memoria, entonces las personas se preocupaban porque se daban cuenta que se les olvidaban las cosas y eso los hacia deprimirse.
Indicó que es posible que algunos que tengan estos problemas ni siquiera hayan acudido a buscar atención médica, sino simplemente lo han dejado pasar.
Agregó que se ha observado que algunos ciudadanos llegan a preguntar si atienden problemas de audición, aunque se desconoce si ese esa es también una secuela del SARS- CoV-2, aunque en este caso se les indica que no tienen ese servicio.
Andrade Navarro mencionó que lo que sí se sabe es que otro problema que presentan quienes tuvieron COVID-19 es la presión alta, aunque hay quienes tuvieron dengue y también presentan después hipertensión.