La producción de café en la región enfrenta un panorama complicado debido a las intensas lluvias registradas durante el último ciclo, las cuales provocaron una deficiente floración y, en consecuencia, una disminución considerable en la cosecha, situación que impactará directamente en el ingreso de los productores y en el precio final del grano.
El productor y comercializador cafetalero Dionisio Osorio señaló que el ciclo 2025-2026 está por concluir y los resultados no fueron los esperados, ya que el exceso de humedad afectó el desarrollo de las plantas, además de que el incremento en el costo de los insumos, principalmente fertilizantes, elevó de manera significativa los gastos de producción.
Indicó que la recolección fue más corta de lo habitual y con menores volúmenes, lo que dificulta que los cafeticultores puedan obtener utilidades, a diferencia del año anterior cuando la cosecha resultó rentable y con mejores condiciones climáticas.
Osorio estimó que la caída en la producción podría alcanzar hasta un 80 por ciento, debido a que la flor no logró cuajar adecuadamente y se presentó un retraso en los ciclos naturales de la planta, aunque confió en que para el próximo año se puedan observar mejores condiciones.
Ante este escenario de escasez, se prevé un incremento en el precio del café, el cual podría superar los 25 pesos por kilo durante la cosecha 2026-2027, como resultado de la menor oferta y del encarecimiento de los costos de producción.