La falta de acciones para frenar la venta de turnos en la oficina de Hacienda del Estado en Orizaba ha generado molestia entre usuarios, quienes consideran que existe tolerancia institucional hacia prácticas que rayan en la corrupción.
De acuerdo con los denunciantes, gestores ingresan diariamente con múltiples expedientes, mientras que a los ciudadanos comunes se les niega el servicio bajo el argumento de que los turnos se han agotado, aun cuando llegaron horas antes de la apertura y que al arribas no había nadie más que ellos.
Esta situación no sólo representa un gasto extra para quienes se ven obligados a comprar un turno, sino que también evidencia una desigualdad en el acceso a los trámites públicos, señalaron los afectados.
Las denuncias, que se arrastran desde mediados de 2024, no han derivado en cambios visibles, por lo que la reventa continúa como una práctica cotidiana que afecta a decenas de personas cada día.
De acuerdo con afectados por esa práctica, quienes revenden los lugares piden 500 pesos a cada persona y a pesar de que el hecho es señalado al personal de Hacienda, nadie hace nada, lo que es al menos sospechoso.