24 de June de 2026
alcalorpolitico.com
De los siete viajes que desde a mediados de noviembre de 2024 hasta ahora ha realizado Claudia Sheinbaum al extranjero como Presidenta electa y en funciones, el último fue a Europa, donde del 17 al 19 de abril pasado tuvo lugar en Barcelona la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, cuyo anfitrión fue el Presidente del Gobierno español Pedro Sánchez.
En ese encuentro, al que acudieron representantes de 20 países –incluidos 15 presidentes y primeros ministros, como Sheinbaum, el brasileño Lula da Silva, el uruguayo Yamandú Orsi, el sudafricano Cyril Ramaphosa y el colombiano Gustavo Petro–, Sánchez, líder también del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), lanzó el siguiente mensaje a su auditorio en el que destacaban además prominentes emisarios de los gobiernos de Alemania, Austria, Letonia, Ghana y República Dominicana, entre otros: “La democracia no puede darse por sentada. Hoy vemos una peligrosa normalización del uso de la fuerza. Dentro de nuestras sociedades crece la desigualdad y la desinformación. El riesgo es que la democracia se vacíe por dentro. No basta con resistir, tenemos que proponer, liderar, tenemos que demostrar que la democracia se puede fortalecer”.
Y envió esta advertencia a la extrema derecha: “La ultraderecha y la derecha lacaya hacen mucho ruido, muchos tuits. Pero estos ultras no gritan porque estén ganando, gritan porque saben que su tiempo se acaba. La derecha no lidera, la derecha languidece. La gente se está dando cuenta de que no tienen proyecto, de que no tienen soluciones. Sólo han traído la guerra, inflación, desigualdad y fractura social, así que el tiempo de la internacional ultraderechista y de su derecha servil ha llegado a su fin”.
Pero dos meses después de esta perorata del gobernante socialista español, en Colombia el presidente Petro vio caer en la elección del domingo pasado a su candidato “progresista” Iván Cepeda ante el conservador Abelardo de la Espriella, aliado del mandatario estadounidense Donald Trump. Y, en Perú, tras 16 días de un complejo escrutinio, Keiko Fujimori, otra derechista, fue declarada oficialmente Presidenta electa al superar ayer por 42 mil 097 votos al izquierdista Roberto Sánchez, que ha denunciado sin pruebas un supuesto fraude y ha emprendido en el exterior una campaña exigiendo la anulación de los comicios.
Por si fuera poco, en España, el propio Pedro Sánchez enfrenta actualmente una gran turbulencia política por los procesos penales abiertos en contra de dos personajes muy cercanos a él: su esposa Begoña Gómez y José Luis Ábalos, quien era su mano derecha.
Su cónyuge será juzgada por cuatro presuntos delitos: corrupción en los negocios, tráfico de influencias, apropiación indebida y malversación de caudales públicos, en un proceso judicial abierto por el juez de la Audiencia Provincial de Madrid, Juan Carlos Peinado.
El magistrado adoptó tres medidas cautelares hasta que finalice el proceso judicial: le ordenó a la acusada la entrega de su pasaporte, le prohibió la salida del país y tendrá que comparecer cada 15 días en el juzgado para confirmar su disponibilidad con la justicia.
Gómez está siendo investigada por una serie actividades profesionales de carácter privada en las que el juez sostiene que se valió de su condición de esposa del presidente del gobierno español para obtener favores tanto de empresas como de la propia administración pública. De hecho, en el juicio será sentada en el banquillo de los acusados la propia Begoña y también Cristina Álvarez, una alta funcionaria del palacio de La Moncloa, residencia oficial de la Presidencia, y el empresario Juan Carlos Barrabés, señalado por haber ayudada a la esposa de Sánchez a impulsar una cátedra en la Universidad Complutense de Madrid.
Y José Luis Ábalos, quien era mano derecha del presidente español, tanto desde su nombramiento como ministro de Transportes –la cartera con mayor presupuesto gubernamental– como desde la Secretaría de Organización del PSOE, fue condenado el pasado viernes a 24 años de cárcel por el Tribunal Supremo por los delitos de pertenencia a organización criminal, cohecho, malversación de caudales públicos y tráfico de influencias.
La sentencia, adoptada por unanimidad por la sala segunda del alto tribunal, también impuso al socialista Koldo García una condena de 19 años de prisión, mientras que el empresario Víctor de Aldama sólo recibió una reducida pena de cuatro años de cárcel por haber colaborado con la justicia para esclarecer los hechos delictivos.
Ábalos y su mano derecha, Koldo García, son investigados en varios procesos judiciales, todos relacionados con graves casos de corrupción. Esta primera sentencia fue por la compraventa ilegal de 13 millones de mascarillas durante la pandemia del covid-19, que sirvió para el enriquecimiento ilícito tanto de los acusados como de la trama empresarial corruptora.
Sin embargo, a diferencia de Sheinbaum, quien sigue defendiendo a capa y espada al gobernador morenista de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, cuya extradición por sus presuntos nexos con el cártel de Los Chapitos solicitó desde finales de abril pasado el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el gobierno de Pedro Sánchez señaló en un comunicado: “somos un gobierno que cree en la transparencia, el mérito y la integridad como principios vertebradores del servicio público. Nos comprometemos a seguir trabajando para construir una España ejemplar en la que la corrupción no sea aplaudida ni tolerada”.
Por su parte, el líder la oposición, el derechista Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular (PP), exigió un adelanto electoral. “La justicia ha hablado y ahora tiene que hablar la política. No cabe esconderse. Tras la sentencia, ¿qué más necesitan para retirarle el apoyo? No estamos hablando de un diputado o ministro cualquiera, sino del número dos del señor Sánchez. ¿A que haya tres sentencias, a que muchos más terminen en la cárcel? Es indecente que siga un minuto más en la presidencia, es insostenible para sus socios porque ningún ciudadano votó para esto”.
El PSOE, en cambio, puntualizó en un comunicado que se actuó “desde el primer minuto” y que hay que respetar las resoluciones judiciales. Recordó las ilegalidades del Partido Popular: “la corrupción también retrata a quienes actúan y a quienes miran hacia otro lado. Esa es la diferencia fundamental entre el PSOE y el PP. Nosotros actuamos. Ellos siguen en una sede en la que había caja B. El hipócrita de Feijóo ha venido a dar lecciones, hoy no sabemos muy bien desde qué atalaya moral”.
Para noviembre próximo está programada en Madrid la Cumbre Iberoamericana. Se espera que Sheinbaum retorne a la Madre Patria.
A mediados de abril, la agencia EFE entrevistó a la veterana diplomática mexicana Martha Bárcena, ex embajadora en Washington, quien celebró la normalización entre España y México como algo que le “conviene” a los dos países.
“Qué bueno que parece que en los últimos meses se está un poco reconduciendo la cuestión. México ya no puede estar tan solo. Están obligados también a buscarse mutuamente, y también España, pues tener la Cumbre Iberoamericana en Madrid en noviembre sin la presencia de México...”, indicó Bárcena en referencia a este encuentro.
Por lo mientras, este jueves 25, como parte del “fortalecimiento de las relaciones entre ambos países”, la Presidenta Sheinbaum recibirá en Palacio Nacional al rey Felipe VI de España, quien hará una escala en la capital del país antes de arribar a la ciudad de Guadalajara, Jalisco, donde el monarca ibérico asistirá a presenciar el partido del seleccionado español contra el de Uruguay, en contraste con la mandataria mexicana que la semana antepasada evitó acudir a la inauguración del Mundial de Futbol en el antiguo Estadio Azteca, hoy “Ciudad de México”.
En ese encuentro, al que acudieron representantes de 20 países –incluidos 15 presidentes y primeros ministros, como Sheinbaum, el brasileño Lula da Silva, el uruguayo Yamandú Orsi, el sudafricano Cyril Ramaphosa y el colombiano Gustavo Petro–, Sánchez, líder también del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), lanzó el siguiente mensaje a su auditorio en el que destacaban además prominentes emisarios de los gobiernos de Alemania, Austria, Letonia, Ghana y República Dominicana, entre otros: “La democracia no puede darse por sentada. Hoy vemos una peligrosa normalización del uso de la fuerza. Dentro de nuestras sociedades crece la desigualdad y la desinformación. El riesgo es que la democracia se vacíe por dentro. No basta con resistir, tenemos que proponer, liderar, tenemos que demostrar que la democracia se puede fortalecer”.
Y envió esta advertencia a la extrema derecha: “La ultraderecha y la derecha lacaya hacen mucho ruido, muchos tuits. Pero estos ultras no gritan porque estén ganando, gritan porque saben que su tiempo se acaba. La derecha no lidera, la derecha languidece. La gente se está dando cuenta de que no tienen proyecto, de que no tienen soluciones. Sólo han traído la guerra, inflación, desigualdad y fractura social, así que el tiempo de la internacional ultraderechista y de su derecha servil ha llegado a su fin”.
Pero dos meses después de esta perorata del gobernante socialista español, en Colombia el presidente Petro vio caer en la elección del domingo pasado a su candidato “progresista” Iván Cepeda ante el conservador Abelardo de la Espriella, aliado del mandatario estadounidense Donald Trump. Y, en Perú, tras 16 días de un complejo escrutinio, Keiko Fujimori, otra derechista, fue declarada oficialmente Presidenta electa al superar ayer por 42 mil 097 votos al izquierdista Roberto Sánchez, que ha denunciado sin pruebas un supuesto fraude y ha emprendido en el exterior una campaña exigiendo la anulación de los comicios.
Por si fuera poco, en España, el propio Pedro Sánchez enfrenta actualmente una gran turbulencia política por los procesos penales abiertos en contra de dos personajes muy cercanos a él: su esposa Begoña Gómez y José Luis Ábalos, quien era su mano derecha.
Su cónyuge será juzgada por cuatro presuntos delitos: corrupción en los negocios, tráfico de influencias, apropiación indebida y malversación de caudales públicos, en un proceso judicial abierto por el juez de la Audiencia Provincial de Madrid, Juan Carlos Peinado.
El magistrado adoptó tres medidas cautelares hasta que finalice el proceso judicial: le ordenó a la acusada la entrega de su pasaporte, le prohibió la salida del país y tendrá que comparecer cada 15 días en el juzgado para confirmar su disponibilidad con la justicia.
Gómez está siendo investigada por una serie actividades profesionales de carácter privada en las que el juez sostiene que se valió de su condición de esposa del presidente del gobierno español para obtener favores tanto de empresas como de la propia administración pública. De hecho, en el juicio será sentada en el banquillo de los acusados la propia Begoña y también Cristina Álvarez, una alta funcionaria del palacio de La Moncloa, residencia oficial de la Presidencia, y el empresario Juan Carlos Barrabés, señalado por haber ayudada a la esposa de Sánchez a impulsar una cátedra en la Universidad Complutense de Madrid.
Y José Luis Ábalos, quien era mano derecha del presidente español, tanto desde su nombramiento como ministro de Transportes –la cartera con mayor presupuesto gubernamental– como desde la Secretaría de Organización del PSOE, fue condenado el pasado viernes a 24 años de cárcel por el Tribunal Supremo por los delitos de pertenencia a organización criminal, cohecho, malversación de caudales públicos y tráfico de influencias.
La sentencia, adoptada por unanimidad por la sala segunda del alto tribunal, también impuso al socialista Koldo García una condena de 19 años de prisión, mientras que el empresario Víctor de Aldama sólo recibió una reducida pena de cuatro años de cárcel por haber colaborado con la justicia para esclarecer los hechos delictivos.
Ábalos y su mano derecha, Koldo García, son investigados en varios procesos judiciales, todos relacionados con graves casos de corrupción. Esta primera sentencia fue por la compraventa ilegal de 13 millones de mascarillas durante la pandemia del covid-19, que sirvió para el enriquecimiento ilícito tanto de los acusados como de la trama empresarial corruptora.
Sin embargo, a diferencia de Sheinbaum, quien sigue defendiendo a capa y espada al gobernador morenista de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, cuya extradición por sus presuntos nexos con el cártel de Los Chapitos solicitó desde finales de abril pasado el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el gobierno de Pedro Sánchez señaló en un comunicado: “somos un gobierno que cree en la transparencia, el mérito y la integridad como principios vertebradores del servicio público. Nos comprometemos a seguir trabajando para construir una España ejemplar en la que la corrupción no sea aplaudida ni tolerada”.
Por su parte, el líder la oposición, el derechista Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular (PP), exigió un adelanto electoral. “La justicia ha hablado y ahora tiene que hablar la política. No cabe esconderse. Tras la sentencia, ¿qué más necesitan para retirarle el apoyo? No estamos hablando de un diputado o ministro cualquiera, sino del número dos del señor Sánchez. ¿A que haya tres sentencias, a que muchos más terminen en la cárcel? Es indecente que siga un minuto más en la presidencia, es insostenible para sus socios porque ningún ciudadano votó para esto”.
El PSOE, en cambio, puntualizó en un comunicado que se actuó “desde el primer minuto” y que hay que respetar las resoluciones judiciales. Recordó las ilegalidades del Partido Popular: “la corrupción también retrata a quienes actúan y a quienes miran hacia otro lado. Esa es la diferencia fundamental entre el PSOE y el PP. Nosotros actuamos. Ellos siguen en una sede en la que había caja B. El hipócrita de Feijóo ha venido a dar lecciones, hoy no sabemos muy bien desde qué atalaya moral”.
Para noviembre próximo está programada en Madrid la Cumbre Iberoamericana. Se espera que Sheinbaum retorne a la Madre Patria.
A mediados de abril, la agencia EFE entrevistó a la veterana diplomática mexicana Martha Bárcena, ex embajadora en Washington, quien celebró la normalización entre España y México como algo que le “conviene” a los dos países.
“Qué bueno que parece que en los últimos meses se está un poco reconduciendo la cuestión. México ya no puede estar tan solo. Están obligados también a buscarse mutuamente, y también España, pues tener la Cumbre Iberoamericana en Madrid en noviembre sin la presencia de México...”, indicó Bárcena en referencia a este encuentro.
Por lo mientras, este jueves 25, como parte del “fortalecimiento de las relaciones entre ambos países”, la Presidenta Sheinbaum recibirá en Palacio Nacional al rey Felipe VI de España, quien hará una escala en la capital del país antes de arribar a la ciudad de Guadalajara, Jalisco, donde el monarca ibérico asistirá a presenciar el partido del seleccionado español contra el de Uruguay, en contraste con la mandataria mexicana que la semana antepasada evitó acudir a la inauguración del Mundial de Futbol en el antiguo Estadio Azteca, hoy “Ciudad de México”.