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Columnas y artículos de opinión

Periodistas y líderes sociales los peores enemigos de la delincuencia y del gobierno

Por: Luciano Blanco González

08/11/2019

alcalorpolitico.com

El Ejército Mexicano y todas las fuerzas del orden encargadas de proteger nuestras vidas y brindarnos seguridad, replegadas. La violencia creciendo como espuma, el secretario de Seguridad, Arturo Durazo, perdido en un mundo ideal, construyendo plácidamente la paz de los sepulcros de todos aquellos que tienen la mala suerte de ser objetivo de la delincuencia.
 
Las policías estatales, algunas en el cumplimiento de su deber, desangrándose en emboscadas débiles e indefensas por lo anacrónico de sus armas y equipo en una lucha desigual para enfrentar al monstruo de la delincuencia, pero decididos a combatir y limpiar la mala yerba que crece por todas partes, ello debido a que el inexistente programa de seguridad no los contempla, los ha abandonado, los policías municipales están peor: sin preparación, sin recursos y expuestos a todo.
 
Si de verdad se quisiera modernizar y depurar a las policías locales como encargados de prevenir y de combatir a la delincuencia, el gobierno federal debería de hacerse cargo de todos los mandos locales de las policías estatales y municipales, porque son estos los más cercanos a la población, los mejor informados, conocen las regiones, tienen conocimiento de la geografía política, conocen el mercado, son los que acopian toda la información que se requiere en la materia, cada comandante local sabe quiénes son los cabecillas y los operadores de todas las bandas, a quienes a veces detienen y luego ponen en libertad porque tienen compromisos de encubrimiento y de protección con ellos, pero también son los comandantes quienes negocian las plazas para que las gavillas operen la plaza, cobren el piso, roben ganado, secuestren, asalten, violen, asesinen y hagan lo que quieran a cambio de que paguen la cuota.
 
Propongamos por ejemplo que oficiales de Marina y del Ejército asuman el mando en cada policía estatal y municipal, que cada director, comandante o sargento esté inmiscuido en la organización y en la operación de cada corporación policiaca con el objeto de depurarlas, detectando la infiltración de los mafiosos que es el peor de los males que se padecen en el país, a la par de contribuir en la capacitación y entrenamiento de los elementos, tendríamos mejores resultado, mayor disciplina, mayor confianza y desde luego la federación tendría localizados instantáneamente los focos rojos de la violencia.
 
Que habrá oposición a una medida de esta naturaleza, calificándola de centralista, desde luego que sí, pues en el juego de la mafia están inmiscuidos algunos gobernadores y autoridades municipales, cuyo poder caciquil reposa en el control de las mafias locales, a quienes les tienen permitido hacer y deshacer en sus feudos, disponiendo de la vida y del patrimonio de sus avecindados, inclusive controlar a sus enemigos mediante la intimidación y la amenaza o de plano las ejecuciones, a ello se debe el asesinato de líderes sociales y cientos de periodistas que son quienes denuncian las arbitrariedades, la corrupción, el abuso del poder y toda clase de atropellos en contra del erario y de la población.
 
Por eso los comunicadores críticos y los líderes sociales como ecologistas, feministas, agrarios, obreros y todos los que causen incomodidad son los enemigos y adversarios, tanto del gobierno como de la delincuencia.
 
Por eso y ahí podríamos encontrar una línea del ataque directo y certero que recibió la familia LeBarón, que ha sido acosada desde hace años y cuyos miembros Julián y Benjamín han sostenido luchas frontales en contra del gobierno por su indiferencia a intervenir con eficiencia en el problema de los carteles de la droga, desde aquel año del 2009 en que un familiar fue secuestrado y, ante la negativa de pagar el rescate, fue liberado pero en represalia fueron asesinados dos miembros de la comunidad, por ese motivo fueron detenidos y enjuiciados 25 sicarios, desde entonces Julián LeBarón dejó a su esposa, a sus hijos y la comodidad de su entorno para integrarse al "Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad" recorriendo el país para conjuntar a las víctimas de la delincuencia, se le recuerda en las filas de Javier Sicilia y en varios movimientos como activista.
 
Las represalias sangrientas son el precio que se paga por el idealismo militante que denuncia y que lucha, no es casual que las organizaciones mundiales de periodistas y de movimientos sociales y la misma ONU, hagan recomendaciones una y otra vez al gobierno mexicano, para que quienes ejercen estas actividades sean protegidos, sin embargo, desde las más altas esferas oficiales se les denosta y desprestigia con la intención de restarles credibilidad, llegar a compararlos como perros ya sin bozal, comparando sus criticas con el ladrido de los perros, señalarlos como "prensa sicaria","Prensa prostituida" y otros calificativos indignos pero igual de ofensivos, no son más que calificativos superficiales que revelan el intenso odio que existe en el fondo.
 
El horrendo crimen cometido en contra de la familia LeBarón allá en el Rancho La Mora, en los límites de Chihuahua y Sonora, no fue menos bestial que los 150 centroamericanos asesinados en San Fernando Tamaulipas, o los 29 muertos quemados en el Bar Caballo Blanco en Coatzacoalcos o los 137 quemados en el gasoducto en tlahuelipa, Puebla, o que el espantoso crimen de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, solo que este tiene un sello especial, el sello de un imperio irracional y vengativo que no perdona y castiga cualquier agresión a sus súbditos.
 
Aunque no hay que descartar que la saña con que fue cometido el evento, parece también corresponder a una estrategia externa como continuidad de los hechos de Culiacán, en donde participaron directamente los Yanquis, a través de la Dirección Antidrogas, en un intento para hacer valer sus intenciones de atrapar a los líderes de los capos y que esperaban como consecuencia una reacción drástica de las autoridades mexicanas para perseguir y atrapar con fines de extradición a los jefes de los carteles mexicanos.
 
No se dio la reacción, luego entonces había que provocarla con un evento que por su extrema crueldad en contra de sus connacionales impactara a la opinión publica de su país y del mundo, a ello se puede deber la reacción instantánea y perversa del malévolo presidente estadounidense que nos está aprovechando para su campaña de reelección y que en tono hipócritamente dulzón nos ofrece su ayuda y su ejército para exterminar al monstruo.
 
Al imperio no se le puede responder con la retórica populachera de abrazos o con chivos expiatorios, ellos lo que quieren es que a los asesinos no les de consejos mamá o que los regañe la abuela, ellos quieren que se les entreguen a los culpables y de ser posible ejecutarlos en la silla eléctrica, quieren resultados reales y sin maquillajes, máxime cuando se está jugando la corona presidencial, lo que los obligaría a actuar drásticamente para ganar votos. Comenzarán por calificar la agresión como un acto de terrorismo, enviarán con la complacencia oficial decenas de investigadores y policía del FBI. Si el gobierno no reacciona y actúa, son capaces de enviar sus tropas a la frontera o de fondear barcos de guerra en el Golfo o en el Pacifico con el pretexto de realizar ejercicios de entrenamiento militar y lo inevitable, si continúa la misma pasividad ante la violencia y no actuaren en contra del narcotráfico, los carteles de la droga serán incluidos y declarados como terroristas y ello sí justificará una peligrosa intervención militar para cazar traficantes como en Afganistán, finalmente dicho por ellos, algunas regiones de México están peor que las de Siria que es una república en guerra.
 
Ante esta situación, los mexicanos tenemos que apoyar al Presidente sean cuales sean sus decisiones que tome, pues la generación actual está ya tan identificada con el modelo de confort americano, que fuera de decantados patrioterismos, sueñan en ser anexionados al territorio gringo para compartir el sueño americano, como les estaba pasando a los Argelinos, que al disfrutar de los privilegios de colonia francesa cuando De Gaulle les dio la independencia fue lo peor que les pudo haber sucedido, añorando la nacionalidad de aquel país.
 
Estoy con el Presidente en su idealista misión de construir la paz sin utilizar la fuerza como instrumento de represión oficial, pero su secretario de Seguridad debe de interpretar el modelo presidencial asumiendo su papel, ahora da palos de ciego con una verborrea pletórica de explicaciones y de justificaciones, las que tiene que respaldar por deber el Ejército y la Marina, a los que pone a hablar e informar a sabiendas de que a ellos sí les creemos, pero a quien debemos de escuchar es a la fiscalía que es la que tiene la función de investigar y perseguir el delito, pero ni en esta ocasión ni en el caso Culiacán ha hecho presencia, lo que revela que el señor privilegia lo político sobre lo legal.
 
Todos queremos coadyuvar con el Presidente, pero también queremos que se aplique la ley, lástima que no nos hace caso y nos indigna que a quien sí va a tener que hacerle caso en contra de su voluntad sea a Donald Trump, salvo que quiera exponer a la patria a una lamentable intervención brutal, argumentando que la operación de estos grupos en su territorio vuelve a poner en peligro su seguridad y que es urgente acabar con todos ellos, y ya que el gobierno mexicano no lo hace por seguridad nacional, ellos tengan que hacerlo.
 
En fin, que debemos de preocuparnos porque es sensible que los líderes de los partidos y múltiples miembros del gobierno están corrompidos, ahí está el veto al juicio político del exprocurador Winckler por parte de un buen número de legisladores locales que lo impidieron por supuestos sobornos, ahí están los californianos con su "ley Bonilla". Ahí está el Juez Delgadillo Padierna o el exministro Medina Mora y ahorita la sospechosa actitud del congreso federal, que ya había votado y aprobado una ley con el atenuante de impedir el despojo por parte de la Secretaría de Hacienda en la aplicación de la ley de extinción de dominio que llenó de regocijo a todos los contribuyentes, sin embargo los líderes de los partidos y los diputados en una negociación asquerosa están aceptando una negociación para revisarla y aprobarla a cambio de que no se les disminuya su presupuesto.
 
Los veracruzanos por nuestra parte, sentimos que en materia de seguridad se ha logrado disminuir el impacto de la violencia que ya se encontraba en un aumento constante y que gradualmente ha ido recuperando plazas que se encontraban muy calientes, y este será un punto sensible de credibilidad que retumbará en la sala grande del Teatro del Estado el día 16 de noviembre en que el gobernador, Cuitlahuac García Jiménez, informará al pueblo de sus obras, en las que con toda razón incluirá el amplio programa de obras que ha realizado sobre todo en el norte de Veracruz, en donde las carreteras comienzan a ser transitables y que personalmente constató en su reciente visita el día 2 de noviembre en que, sin comitiva y sin aspavientos, recorrió todos los tramos carreteros en reparación, lo que le permitió convivir tranquilamente en la fiesta de Xantolo, saludando sonriente y atendiendo a quienes se le acercaron con alguna inquietud..
 
Lo que no entendemos es la supuesta invitación que se dice ha girado a los exgobernadores de Veracruz para que lo acompañen en la ceremonia, sinceramente no me imagino que pueda contar con la presencia de Miguel Ángel Yunes o de Fidel Herrera, si así fuera, sería la oportunidad de escuchar un abucheo generalizado, no porque sea el sentir general de repudio, sino porque sería la posibilidad de una rechifla a la manera de las que les organiza Andrés Manuel a los gobernadores de los estados que visita, sobre todo que los presentes en el recinto en su mayoría serán morenistas. A quien no dudo que se aplaudiría es al licenciado Miguel Alemán, ahora empresario distinguido, que cada vez que es necesario u oficiosamente apoya al Presidente en todo. Dante no sería tan aplaudido pero se le saludaría con respeto por lo que fue, por lo que hizo por el bien de Veracruz y por lo que está haciendo por México, ante Dante hay que quitarse el sombrero.
 
El 16 en razón del informe, se marcará el despegue de éste aún novel gobierno, por el cúmulo de obras que sin relumbrones se han hecho, pero impactará el informe de las obras que ya están proyectadas, pagadas y en proceso de inicio, también podría ser el momento de sacudir el pato y deshacerse de todos aquellos funcionarios que por su falta de entusiasmo no han sabido programar su trabajo y han provocado grandes problemas que acusan desatención y desinterés por cumplir con sus obligaciones, limitando su actuar a buscar a quienes echar la culpa de sus tropiezos, lo que demerita la buena obra y los buenos propósitos de un gobierno progresista y respetuoso como el que está ejerciendo El Gobernador.- Por el bien de la causa.
 
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