A dos días de presentar el concierto de celebración por sus cuatro décadas de vida artística de “Combo Ninguno”, el cual se llevará a cabo gratis este miércoles 31 de enero en el Teatro del Estado, el músico y fundador de la agrupación Leonardo Ortiz, compartió con este medio de comunicación algunas anécdotas respecto a la trayectoria de esta emblemática agrupación xalapeña nacida a principios de los años 80.
Para Ortiz, el concierto de este miércoles es para “festejar la vida. Celebrar las ganas de seguir haciendo cosas después de 40 años”, y es que si bien recordó que el aniversario oficial de "Combo Ninguno" se cumplió en septiembre del año pasado, la celebración se programó para el último día del primer mes del 2024 para hacer una fiesta en grande donde puedan asistir todos los seguidores de antaño y el público nuevo de manera gratuita.
El fundador de este Combo recordó cómo es que hace más de cuatro décadas un proyecto musical de salsa, género que apenas terminaba de consolidarse en oídos xalapeños, fue haciendo eco en un grupo de músicos soñadores que se reunían a tocar en la “Hostería del Sapo”, centro nocturno de la vieja Xalapa que por largos años fungió como punto de reunión para artistas de todo tipo, junto a otros sitios característicos de la época.
En el foro de este icónico bar ubicado sobre la Avenida Xalapa frente a la Normal Veracruzana, allá por 1982, las noches de bohemia reunían a músicos y estudiantes que llegaban con sus instrumentos para compartir nuevas propuestas, desde donde la influencia de géneros vanguardistas hizo eco en la ciudad.
“Aquí convivían tanto músicos de son jarocho como exponentes de jazz, por ejemplo, solo la diversidad musical de Xalapa podía hacer posible que hubiera un género distinto cada día”.
Fue en este ambiente rodeado de música, cultura y arte local que Leonardo Ortiz hizo amistad con más músicos, hasta que eventualmente decidieron interpretar los clásicos salseros que grandes figuras como Willie Colón o Rubén Blades inmortalizaban en el panorama internacional de la época.
Primero con covers donde se permitían arreglos únicos, luego con versiones propias de la trova cubana y finalmente con creaciones originales, “Combo Ninguno” y otros grupos fueron generando una sólida audiencia para la cultura de la salsa, dando paso así a una idea de salsa xalapeña, donde el género experimentó con rasgos de la identidad local.
Y es que vale recordar que en aquella época la salsa llegó a la ciudad a través de la vida estudiantil, pues al ser Xalapa la capital universitaria recibió un sinnúmero de nuevas expresiones artísticas de gran impacto social, entre ellas la interacción con nuevos géneros musicales.
A este panorama se sumaron, en la segunda mitad de los años 80, los ideales mundiales del movimiento anticluear, eco de voces universales que abogaban poner fin a los daños a la naturaleza y la vida humana. De modo que en el 86, año de la tragedia nuclear en Chernobyl, en este lado del mundo y del país “Combo Ninguno” lanzó su primer sencillo en contra de la instalación de la planta nuclear “Laguna Verde” al sur de Veracruz.
La canción “Tumba Verde” fue protagonizada por la flauta y el violín, y dada la buena respuesta que recibió por parte del público fue la punta de lanza para más música, por lo que poco tiempo después el grupo pudo presentar su primer álbum en modo de homenaje al son jarocho de Lino Carrillo.
“Combo Ninguno” gozó de gran popularidad durante largos años, pues su música se escuchaba en estaciones de radio además de que podía disfrutarse en vivo en el recinto salsero Barlovento, donde fue invitado especial durante casi dos décadas.
Asimismo, en el programa cultural La Revista emitido de lunes a viernes por Radio Universidad Veracruzana y conducido por Carlos Romano, los salseros fueron los encargados de darle sabor a la intro durante 30 años.
La historia de “Combo Ninguno” está llena de recuerdos de una Xalapa con efervescencia cultural, donde la ciudad era cuna y pionera de grandes formas del arte en sus diferentes disciplinas.
40 años y 17 producciones discográficas después, este emblemático grupo xalapeño de salsa, con presencia más allá de las fronteras, celebra seguir con vitalidad sobre los escenarios. Cuya respuesta por parte del público que quiso asistir a la fiesta fue tal que los boletos gratuitos se agotaron en cuestión de horas.