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Sección: Cultura

Cúcara y Mácara: La obra de teatro que enojó a los católicos de Veracruz y México

- Hace 40 años, actores de la UV fueron golpeados al presentarse en la Ciudad de México

- Periódicos nos atacaron, nos tacharon de “vagos, marigüanos, lo peor de lo peor”, recuerda el director Enrique Pineda

Arturo Benjamn Prez Xalapa, Ver. 06/07/2021

alcalorpolitico.com


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40 años cumple el atentado perpetrado por católicos iracundos contra actores universitarios en el escenario del Teatro “Juan Ruiz de Alarcón” de la UNAM, en la Ciudad de México, durante la puesta en escena de “Cúcara y Mácara” del dramaturgo Óscar Liera.

Enrique Pineda, el director de esa polémica obra que causó escozor con cierto sector de católicos xalapeños, estuvo en la Capital para participar en la lectura dramatizada que tuvo lugar en la sala anexa a Tlaqná.

La Historia



“Siempre me gustó dirigir. Ya estaba en la Compañía de Teatro de la Universidad Veracruzana cuando se formó la Infantería Teatral, siempre he tenido la idea de hacer teatro de autores mexicanos. Desde entonces quise dar ese sello, muy nacionalista, recuerdo que me calificaron de ‘chauvinista’. ¿Qué es eso? Me preguntaba.”

“Prefiero, siempre, hacer obra de algún autor nacional. Claro que, si un productor me llama y pide que sea autor gringo, pues lo hago. En aquella época estaba atento a todo lo que surgía de la corriente llamada La nueva dramaturgia mexicana, con autores como (Emilio) Carballido, (Hugo) Argüelles, Vicente Leñero, (Sergio) Magaña, los padres de los autores jóvenes, que en ese momento empezaban a despuntar como Rascón Banda, Óscar Villegas, Dávila, Sabina Berman, Tomás Urtusuástegui. El despunte de todos ellos, algunos con carrera como abogados, otros como escritores, autores nuevos que empezaban en 1980.”

“Me da Óscar una obra, escrita en el 77, un trabajo que surge en los talleres que impartía Emilio Carballido. Me da la obra, en la época en que ya estaba con la Infantería, la primera pieza que hicimos fue Santa Catarina, de Óscar Villegas, donde Arturo Messeguer da un primer beso a Héctor Moraz en el escenario, la historia se da en una escuela militarizada, en los 80, eso causó furor.”



“Otra obra que teníamos fue La Virgen Loca, nadie la aceptaba, en esos años se calificaron como obras fuertes. Cuando leo Cúcara y Mácara, será por mi educación católica, me cuestiono: ¿por qué no hacer algo que uno conoce? La relación de la imposición, el parecido con la política. La obra trataba de eso.”

“Considero que en ese entonces el Gobierno era más laico. La historia habla de un atentado a la Virgen de Siquitibum, desde el inicio, todos los actores sabíamos que era una farsa, historia que sigue actual, salvo que ahora hay un Santo.”

“En esa época, el Estado era una cosa, la Iglesia otra. La Virgen de Siquisibum, el incidente se relacionó con la Virgen de Guadalupe. La gente toma lo que le gusta, se imagina lo que quiere. La historia habla de la explosión y se cuestiona, ¿qué pasara con la imagen, con los feligreses? Se habla al ministro de Gobierno, porque viene gente del Estado, también participa un Obispo alcohólico, interpretado por Hosmé Israel, quien por haber estudiado en el Seminario conocía los términos de la Iglesia. Otro personaje lo es un Cardenal, príncipe de la iglesia, que es misógino, como son los jerarcas, el resto sólo oye sus discusiones del qué harán”.



Enrique Pineda no olvida que Hosmé Israel se esmeró en su vestuario.

“Era un poco fellinesco. Portó una cola de casi 20 metros, todos la cargaban, aparecía en el escenario todo emperifollado, con 2 pesos hicimos maravillas”

“Rafael Cobos, un simpático personaje, es el testigo, quien narra cómo fue la explosión; la Madre Angustias, un personaje que existía como nombre, no como personaje, que en nuestra puesta en escena ocupa un lugar importante. Pues son ellas, las monjas, las que dan la solución, las mujeres que fueron excluidas de las reuniones, son las que finalmente deciden qué hacer con el cuadro que desapareció.”



“El Cristo desaparecido, el atentado a la Virgen, que la imagen no es la auténtica, que es una copia. Óscar estudió en el Seminario, todo lo dicho, tenía bases sólidas para su texto. El Cristo retorcido, existe.”

“Las monjas les dicen que hay un cuadro exacto en otra Iglesia, sólo basta borrar la firma, colocarlo en el mismo lugar. Todo era una broma, una farsa. Como no las dejan entrar a la reunión ellas optan por lanzar un papel, que baja del techo en forma de paloma, con la solución, hacen Santo al enano, medio menso.”

Golpeados, por enojar a católicos



“Los primeros en publicar su molestia ante nuestro trabajo fue en el Diario de Xalapa, echaba pestes, nos tachó de vagos, marigüanos, lo peor de lo peor, que no merecíamos representar a la UV, se incitó a la gente, tanto así que, al final de una función, una fila de atrás, un grupo de católicos cantaron un himno guadalupano, ese fue el inicio.”

“Los periódicos locales azuzaban a la gente para que no fuera, por ser ‘falta de respeto’, aducían. Nos vamos al Distrito Federal para presentarnos en el Teatro Milán, donde amenazan con poner bombas, pero termina la temporada sin problema.”

“Después de la temporada en el Teatro Milán regresamos a escena en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón, de la UNAM, fueron 40 ó 60 las personas que compraron los boletos, gente que planeó, pues sube al escenario en el preciso momento en que nosotros entramos, cargando a Rafael Cobos en un palanquín, escena en la que estábamos todos arriba. Ese fue el momento elegido para subir y golpearnos”.



“El público restante como espectador creyó que formaba parte de la obra. Vieron que la gente sube y empieza a golpear, primero contra los técnicos, después contra los actores, otros golpeadores se paran en el proscenio, para evitar que subieran en ayuda.

“Cuando nos golpearon, las ambulancias ya estaban dentro de la Universidad, todo extraño y sospechoso, en el escenario me señalaron. Iban sobre mí, fue trágico. Durante dos meses fuimos primera plana en periódicos nacionales, éramos noticia de portada. A pesar de no haber redes sociales, fuimos un escándalo internacional.

“Al saberse la noticia, se empiezan a organizar desde la comunidad teatral de la Ciudad de México; gente de teatro publicó desplegados de apoyo, se realizaron manifestaciones del Ángel a Gobernación, participaron sindicatos, hubo amplio respaldo ciudadano.”



“La obra, no la prohibieron, fuimos invitados a participar a Los Angeles, para participar en el Festival Chicano Latino, para abrir con teatro latinoamericano, ahí conocí a Luis Valdés, asistió Angela Davis (histórica activista estadounidense) al estreno, fue un suceso escandaloso, traíamos guaruras, sólo dimos dos funciones y hasta ahí.”

“Pasan 40 años, si no es por Héctor Moraz, quien me invita a la lectura dramatizada, que estén los actores originales que quedan, otros ya se adelantaron. Ahora que lo hicimos se esperaba una lectura muy sencillita. Si vamos a conmemorar, metamos imágenes de fotos de la obra, para que aquellos que no la vieron, la conozcan, se hizo lectura con montaje acompañada de música de René Baruch, escrita especialmente para la obra, considero que se logró una buena conmemoración de los 40 años, más que una lectura dramatiza, fue todo un montaje.”