Ir a Menú

Ir a Contenido

Cultura Viva
Universidad Anahuac

Sección: Estado de Veracruz

Detención de Duarte, necesaria para que se viera el ejercicio de la justicia: Diócesis de Orizaba

Se espera la restitución de lo que se ha sustraído del patrimonio del Estado: Helkyn Enríquez, sacerdote

Lissette Hern?ndez Orizaba, Ver. 16/04/2017

alcalorpolitico.com

La detención del exgobernador Javier Duarte de Ochoa, se tenía que dar para que se viera el ejercicio de la justicia, indicó el vocero de la Diócesis de Orizaba, sacerdote Helkyn Enríquez Báez; quien dijo que la aprehensión de este, también es parte de un proceso que se tiene que seguir.

"Como sabemos, hay toda una serie de investigaciones no sólo con una persona, porque cuando hay un daño patrimonial tan grande, este no lo ocasiona una sola persona, sino que otras instancias o personas involucradas; es un proceso de investigación según las órdenes de aprehensión giradas por las denuncias que también ha presentado el Gobierno del Estado y otras instituciones", aseveró.

Destacó que es necesario que las autoridades tengan presente que uno es el tema de la pena y lo otro, es la reparación del daño que se tiene que hacer, es decir, que se devuelva el dinero de los veracruzanos, "es propio que la misma investigación siga su curso, para indiciar a quienes estén involucrados".



"Entonces, las autoridades dictarán la pena correspondiente; en un acto de justicia donde se espera la restitución de lo que se ha sustraído del patrimonio del Estado y que beneficiaría", agregó.

Recordó que las órdenes de aprehensión estaban ya giradas, por lo cual era de esperarse que esto sucediera para que se viera el ejercicio real de la justicia.

En otro tema y al referirse a la Pascua, destacó que no es sólo un acontecimiento histórico, sino que va más allá: es un evento que cambió la vida de los cristianos y que confirmó su fe.



Resaltó lo que el apóstol Pablo expresó en su momento: “si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe y algún día resucitaremos como él” y agregó que, mientras la persona no vaya al encuentro eterno con Jesús, entonces debe promulgar el evangelio de Dios.