Debido al incremento de casos COVID-19 en la zona y las medidas que se encuentran tomando las autoridades en el Estado, la afluencia de pacientes ha disminuido en el Centro de Rehabilitación Integral de Orizaba (CRIO), informó personal de este lugar.
Comentó que posiblemente ante el temor de la población a resultar con un contagio, hay quienes han dejado de acudir o de traer a sus pacientes, lo cual sin embargo puede ser contraproducente porque los menores con retraso psicomotor o mental no pueden dejar sus tratamientos porque dejan de tener avances.
Mencionó que desafortunadamente, al estar en casa, no se realizan las terapias y los pacientes pierden movilidad.
El personal del CRIO indicó que en este año se venía trabajando con una buena recuperación hasta que se presentó la tercera ola.
“Ha sido la preocupación de muchas personas porque sabemos que hay que cuidar mucho a los niños, entonces como que la gente se reserva para traer a sus hijos a terapias”.
Agregaron que para evitar la llegada de mucha gente se comenzó a trabajar por cita, lo que hacía que todo estuviera muy organizado y con poca gente, ya que se cumplía con el aforo del 30 por ciento permitido.