El caso de la exhacienda de Tlanecpaquila, que de no buscar buenos acuerdos, se teme que pueda darse un enfrentamiento, por lo que es necesario que el Gobierno establezca una negociación con los legítimos propietarios de esos terrenos y finalizar las órdenes de desalojo que giró el Juzgado Federal de Distrito de Córdoba.
El representante legal de las familias propietarias de la exhacienda de Tlanecpaquila, Juan Enrique Álvarez Martínez, sostiene que ellos están en la mejor disposición de escuchar algunas propuestas del Gobierno estatal o municipal, para realizar una operación de compra-venta, de los terrenos donde se ubican las escuelas, centro de salud, cancha de usos múltiples y hasta la capilla que está en ese sitio.
Lamentó que ninguna de las instancias de gobierno les interese resolver este conflicto de manera inteligente y que estén haciendo uso de artimañas jurídicas para retrasar este proceso de adjudicación.
Respecto al caso sobre el juicio de amparo que promovió la comunidad indígena de Tlanecpaquila, –expresó– “no sé si fueron realmente los campesinos o esté coludido con el gobierno municipal que “cochinamente” lo promueven en la ciudad de Xalapa en Juzgado Séptimo de Distrito, les concede el amparo y después se declara incompetente y lo remiten al Juzgado Décimo Sexto de Córdoba.
Allí, el juez federal lo acepta y a la hora de pedirle la documentación, para ver qué es de lo que se duelen, los señores no pueden comprobar nada y se dan por no presentados. “Cochinamente”, sus representantes meten una queja, que la envían a Xalapa e igualmente se las desechan”.
Lamentó que lo único que están haciendo es entorpecer el juicio, que de hecho ya lo tienen perdido y todo conforme a derecho, “nosotros estamos en la mejor disposición de negociar, pero autoridades municipales como estatales han mostrado poco respeto al asunto y nada más confirma su ignorancia, según el entrevistado.
Mientras tanto, este caso de no atender lo antes posible el Gobierno del Estado o Federal, existe el riesgo de darse un enfrentamiento entre los propietarios de esta exhacienda de Tlanecpaquila y los pobladores que disputan este predio histórico ubicado en esta zona serrana de Zongolica.