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Crnicas Ausentes

El verdadero peligro de México: el silencio y el dogma visceral. A propósito del fifí de hoy

Lenin Torres Antonio 30/01/2020

alcalorpolitico.com

“…: Ahora debes reconocer que tú eres el único responsable de tu pobreza,
no el PRI ni el PAN.
Y debes de ser conciente de que es una irresponsabilidad tener hijos
si sabes que eres pobre” (sic)
Ivan D Teach (celebre y profundo Fifí)


Ayer (29/1/20) tuve una experiencia paradigmática. Teóricamente, he sabido que existen una diversidad de comportamientos, dogmas, posiciones encontradas y posiciones intolerantes, fascistoides y totalitarias; pero nunca había vivido lo que viví ayer, a partir de una opinión, de un texto que escribí que titulé “Los memes y la oposición pobre y desleal a México”[1] y que publiqué en varios medios de comunicación virtuales.



Particularmente me referiré a mi publicación en el grupo de Facebook Horizonte Políticoy que trajo para mí no un debate sobre las ideas en ese grupo, sino una especie de deshago de muchos miembros del grupo. Asumieron una posicionamiento ante lo que escribí que tiene ver con la superficie, con la apariencia, con el encono, con la imagen. No estamos hablando de una posición ideológica, que tiene que ver con el debate, que tiene que ver con la confrontación de ideas, con la dialéctica; que sería el ideal. Esto tiene que ver con ese México racista, ese México dividido en clases sociales, ese México excluyente, ese México que AMLO ha llamado conservador, el de los fifís y que incluso creo le faltó decir que no son los fifís de abolengo, el fifí del buen vestir, del buen portarse, de los buenos modales, de ese fifí que tiene que ver con la gente de “buena familia” que procuró educarlos, instruirlos; en fin, el fifí educado.

Ese fifí no es el que se presentó en los comentarios a mi texto. Es una generación de fifís diferentes. Es una gente que se benefició del poder político, que se benefició de la política para enriquecerse, gente que apostó al goce, que “educó” a sus descendientes en la banalidad, en la estupidez, incluso asumiendo que “merecían, merecían, merecían” las riquezas y los privilegios aunque fuera producto de la corrupción y el tráfico de influencias. Ese fifí que era cobijado por una clase política, clase política que había pronunciado la brecha de los dos México, el de la inmensa mayoría en la pobreza y la minoría en la opulencia, un México en la desigualdad social. Ese fifí hueco, ese fifí alienado por la avaricia, el que ante la riqueza mal habida se comportaba sin culpa, ¡como si nada hubiera pasado!, al respecto, traigo a colación algunas reflexiones que hice hace un tiempo:



La vida cotidiana es un caudal de puntos de reflexiones y contradicciones; un entreverado de comportamientos humanos que nos permiten decepcionarnos de nuestra condición humana y en estos tiempos, casi nunca sorprendernos positivamente del hombre.

Hemos siempre pensado que somos exclusivos y privilegiados en relación a los demás seres vivientes que habitan este mundo y que nuestra condición de autonomía nos permite adaptarnos a una diversidad de ambientes naturales y para ello, hemos desarrollado un cerebro más complejo para compensar nuestros débiles sentidos y nuestra condición física menos vigorosa. En contraste, un águila tiene una mejor visión que nosotros, un perro tiene un olfato más fino que el nuestro. En fin, que muchos animales en condiciones físicas y de sentido están por encima de nosotros; ¡pero no en nuestra inteligencia y capacidad de adaptación! Esto última expresión sería el resultado de una visión del hombre optimista y alegre, que parecería que era suficiente para evitarnos males mayores y éxitos sin precedentes en la historia de nuestra corta vida en este planeta llamado Tierra.

Pero no es así, ha prevalecido por encima de esa gaya visión del hombre, la decepcionante realidad que los peores males y daños se los ha infringido el propio hombre. Él es su peor enemigo. Nos hemos paulatinamente acostumbrado a la muerte, que las festividades del día de los fieles difuntos es un día de campo apacible y tolerante, la temida y cruel muerte está en nuestras calles, en nuestras carreteras, en nuestras propias casas, con des-sujetos que asesinan y después se van a departir con su familia “como si nada hubiera pasado”, donde sujetos se aprovechan de la política para robar y enriquecerse “como si nada hubiera pasado”.



Pero ese comportamiento “como si nada hubiera pasado”, también se observa en la vida cotidiana en miles de des-sujetos que roban, corrompen, extorsionan, engañan y actúan en su vida cotidiana “como si nada hubiera pasado”, como si fuera normal todo ese comportamiento de delincuencia, eufemísticamente llamado en el caso de los políticos, delincuentes de “cuellos blanco”, ¿qué les diferenciaba del delincuente del fuero común? Sólo que ellos escribían las reglas del juego, las leyes.

Al respecto, podríamos afirmar que nuestra clase política pudiente en México, sus riquezas son productos de la corrupción, puesto que la corrupción está institucionalizada y se vuelve un ejemplo de superación, así que “el que no transa no avanza” y México debe cambiar y tener una cultura de la civilidad y el respeto.

Y ayer me encontré con ese tipo de mexicanos forcluidos de la culpa y de falto de memoria, que incluso crearon un club del desahogo, porque es una página creada exclusivamente para descalificar, denostar, atacar visceralmente a AMLO y como dije, no con ideas, sino principalmente con memes, oprobios y groserías.



La retahíla variopinta de oprobios y ofensas sumaron 166 comentarios, todos sin debatir las ideas y los comentarios que hacían de mi artículo.

Ad hominem la inmensa mayoría de ellos, reproduzco textualmente algunos de ellos, para darle una mejor idea a lo que me refiero:

“Charlie Osorio López: Jajajajajajaja, ahora resulta que escriben. Si a duras penas y terminaron la primaria, pinches nacos”, “Rosa Granados: Con ver tu nombre se que valió madres: la chairez corre por tus venas”, “Mauricio Rodríguez: Lenin Torres pobre de ti amigo, has de tener un depa de Infonavit, vas a salud pública y tus vacaciones son en Acapulco”, “Ivan D Teach: Sólo leo que eres un chairo frustrado por ser pobre”, “Ivan D Teach Lenin Torres: Ahora debes reconocer que tú eres el único responsable de tu pobreza, no el PRI ni el PAN. Y debes de ser conciente de que es una irresponsabilidad tener hijos si sabes que eres pobre”, “Ivan D Teach: Lenin Torres Sabes que con Peje seguirás siendo pobre?”.



El único comentario en defensa del texto lo hizo Rebeca Gutiérrez: “Lo atacan porque él dice la verdad, pero como todos son fifís, por eso les arde”.

La inmensa mayoría estaba situada en una posición radical, totalitaria y fascistoide. Pero no ese fascistoide con ideología, sino posicionados en la agresividad, en la simple fuerza. Y es preocupante esto, porque estamos hablando con qué gente vamos a construir ese México que queremos que sea pacifico, próspero, que sea democrático, si lo más elemental que tenemos que es el diálogo, el debate de las ideas no lo tenemos. Entonces estamos cayendo en una especie de radicalismo.

Esto me lleva a entender porque una buena parte de la oposición a AMLO y estos grupos de privilegiados, se han refugiado en lo más fácil que es no pensar y utilizar el haikú político, el aforismo a través de las imágenes de los memes, para poder responder o poder expresar su rechazo al gobernante que les quitó el camino fácil de esos privilegios, no hay debate, hay posicionamientos excluyente, visceral y radical y esto es muy peligroso, esto es el verdadero peligro para México, en esta clase de posturas de propios y extraños.

Diría incluso del otro lado, me atrevo a pensar que el otro lado también padece esa posición radical, que estando en el poder todo lo tiene que pensar el presidente Andrés Manuel López Obrador y el Presidente tiene límites, no todo lo puede hacer él y es a donde he dirigido mis escritos, creo que la gobernanza y la gobernabilidad pasan por la participación ciudadana activa, por una sociedad crítica y gobiernos incluyentes y esto implicaría corresponsabilidad entre gobierno y sociedad y que no lo haya me preocupa porque creo que México no puede tener viabilidad de futuro, como una sociedad civilizada, en estado de derecho, sin esos elementos mínimos de racionalidad y diálogo.



Ayer fue muy interesante ver que intente debatir, pero no pude, fui rebasado, es como si un conejo cayera en una guarida de lobos y los lobos trataran de manera instintiva de comérselo, realmente vuelvo insistir, los comentarios no fueron ideológicos, sino del orden de la superficie, del cuerpo, de los apetitos, de la pulsionalidad, de la falacia, eran agresiones verbales desproporcionadas y esto es preocupante.

Debemos tomar nota de este radicalismo, no podemos pasar de un silencio a otro silencio, es el tiempo del habla, del diálogo serio y de la reconciliación nacional, hay un punto de encuentro, ¡salvar a México de nosotros mismos!

Enero de 2019